Ghanem Fargo: Diálogo con un hombre de negocios adventista en Irak

Ghanem Fargo tiene 70 años de edad pero no los representa. Sin duda, su ilimitada energía se relaciona con su fe plena en Dios y su dedicación al servicio. El señor Fargo nació en Irak, donde cursó sus estudios primarios en una escuela adventista. Después de terminar sus estudios secundarios en una institución de gobierno, obtuvo el título de bachiller en teología y en negocios en el Colegio Adventista del Medio Oriente en Beirut, y luego una maestría en ciencias económicas en los Estados Unidos. Hoy es un prominente hombre de negocios en Irak y un destacado ciudadano. A pesar de su pesado programa de negocios y compromisos sociales, el señor Fargo siempre encuentra tiempo para dedicarlo a su fe. Durante muchos años ha ocupado puestos de liderazgo en la Iglesia Adventista de Irak y ha servido como miembro de la Junta de la Unión del Medio Oriente.

¿Hermano Fargo, ha sido usted adventista toda su vida?

Sí. Mi madre fue adventista, pero mi padre no. Mi tío, el señor B. A. Hasso, fue el primer adventista en Irak. Estaba estudiando en el Líbano cuando se produjo su conversión al adventismo. A su regreso a Irak, después de tres o cuatro años, algunos miembros de su familia aceptaron la fe adventista. Ellos fundaron escuelas en varios lugares y ayudaron en el establecimiento de muchas iglesias. El apellido "Hasso" es parte de la historia adventista en Irak.

Usted tiene una maestría en teología y otra en negocios, una combinación interesante.

Sí, y por cierto esto me ha ayudado a integrar los intereses de los negocios con propósitos espirituales. El buen negocio y la buena ética forman una buena combinación. ¿No es así?

Sí, estoy de acuerdo. ¿Estuvo su familia siempre dedicada a los negocios?

No. No me crié en una familia de negociantes, aunque mi padre era dueño de una hacienda con lechería y pasó mucho tiempo administrándola.

¿Cómo se inició usted en el mundo de los negocios?

Cuando completé mis estudios en la universidad, hice planes de trabajar para la iglesia. Durante algún tiempo fui director de la escuela adventista en Mosul (Nínive) por algún tiempo. Mientras estaba sirviendo allí, mis tíos me invitaron a unirme al negocio de la familia. Ellos eran prominentes hombres de negocios en Bagdad. Trabajé con ellos durante seis años y luego fui a los Estados Unidos donde completé mi maestría en administración de empresas. Después de trabajar como preceptor de varones en el Colegio del Medio Oriente por tres años, regresé nuevamente a Bagdad para trabajar con mi familia.

¿A qué tipo de negocios se dedica usted actualmente?

Cuando me uní a mis tíos en los negocios de la familia, serví como gerente de una gran tienda de departamentos. La administré junto con mis cuñados y mi hermano por cinco años. Luego establecimos una fábrica de galletas y chocolates. Fue en ese tiempo, aproximadamente, que estalló la revolución. Cerramos entonces la tienda y nos dedicamos a la fabricación.

¿Cuál es su posición en su negocio actualmente?

Tenemos dos fábricas diferentes: una de galletas y chocolates y una de jugos y helados. Mi hermano y yo somos socios, y ambos administramos las fábricas. Sin embargo, yo soy el gerente de la fábrica de jugos y helados, y mi hermano es el gerente de la fábrica de galletas y chocolates.

¿Cuántos empleados tienen?

En cierta época, nuestras fábricas llegaron a emplear hasta 450 trabajadores. Hoy tenemos muchos menos.

¿Afectaron sus negocios la guerra del Golfo y el embargo?

La guerra y el embargo han puesto al país en una situación muy difícil. El embargo ha afectado la importación de materias primas, por lo que en cierta ocasión tuvimos que suspender la producción completamente. Más tarde se nos permitió importar materia prima en forma racionada, pero aún ahora estamos muy limitados en nuestra producción.

Entiendo que ha tenido que operar sus negocios con un número reducido de empleados.

Sí. El gobierno nos ha indicado que debemos reducir las importaciones porque hay escasez de divisas. Nuestros negocios actualmente absorben el trabajo de 70 empleados solamente. Estamos trabajando únicamente la mitad del tiempo y produciendo sólo un determinado tipo de productos, porque no es posible conseguir toda la materia prima necesaria.

En su experiencia, ¿le ha sido difícil ser un hombre de negocios en una industria relativamente grande y ser adventista al mismo tiempo?

¡Oh, no, de ninguna manera! Siempre ha sido inspirador para mí mantenerme ocupado en mis negocios y al mismo tiempo cumplir con mis responsabilidades en la iglesia.

Usted es un miembro activo en la iglesia, que desempeña varios puestos. ¿Cómo encuentra tiempo para cumplir con todo esto?

Me gusta estar ocupado todo el tiempo. Tal vez demasiado, y es posible que mi familia sienta que no estoy dedicando suficiente tiempo a las responsabilidades del hogar. Paso gran parte de las mañanas y las tardes en la fábrica. Cuando estoy ocupado con actividades de la iglesia vengo a la oficina de a ratos para ver lo que hay que hacer.

Como laico, usted fue el dirigente de la obra de la iglesia en Irak durante muchos años. Usted fue el presidente de la comisión de la obra allí. Además, es un representante legal de la iglesia y miembro de la junta de la unión. Seguramente esto lo ha puesto en contacto con personalidades de gobierno y dirigentes nacionales. ¿Puede usted comentar sobre su asociación con gente prominente del gobierno?

Para empezar, debo decir que yo no hacía los contactos con el gobierno en lo que a nuestros negocios se refiere. Mi hermano tenía esas atribuciones. Con el tiempo, tuve que hacer algunos contactos, y creo que los dirigentes gubernamentales, o el que tenía la responsabilidad a su cargo, sabía que yo era adventista, ya que cada vez que fijaban una cita para un día sábado yo pedía disculpas por no poder asistir, solicitándoles que se fijara para otra fecha. Casi todos los empleados y dirigentes de gobierno saben que nosotros, por ser adventistas, no trabajamos los sábados. Siempre fijamos nuestras reuniones y citas para otros días.

¿Tuvo que afrontar dificultades similares con la unión de trabajadores?

A veces, sí. Ellos objetaban el cierre de las fábricas los sábados. Nosotros les decíamos que no íbamos a abrir los sábados, a lo que ellos respondían: "Bien, ustedes no tienen que venir, pero mantengan las puertas abiertas como todas las demás fábricas del país". Nosotros insistimos que preferiríamos cerrar nuestra compañía antes de abrir nuestras fábricas el sábado. Con la ayuda del Señor hemos logrado que acepten nuestra posición con una o dos condiciones tales como dar los días feriados que caen en sábado en otro día, y eso no es un problema.

¿De manera que podría decirse que usted ha podido establecer una relación cordial con los oficiales de gobierno en lo que respecta a los intereses de la iglesia?

Exactamente. Cuando se dieron cuenta que éramos adventistas y se enteraron de la buena reputación de nuestra iglesia, se nos trató con el respeto que, puedo decir francamente, no merecemos.

¿Cuál es la situación de la Iglesia Adventista en Irak hoy?

Actualmente tenemos tres iglesias con un total de aproximadamente 160 miembros. La iglesia de Bagdad es bien conocida por la gente en la capital. Tenemos otra iglesia en Mosul (Nínive) y una más pequeña en Kirkuk. Tenemos también un templo grande en Basra, pero está cerrado porque no tenemos un pastor que la atienda, y además sus miembros se trasladaron a Bagdad durante la guerra.

A veces debe ser difícil resguardar los intereses y la existencia de la iglesia, particularmente durante la guerra.

Nuestra total entrega a nuestras creencias y principios nos ha ayudado a ganar el respeto del gobierno, quien conoce nuestra posición, y ha estado dispuesto a aceptarnos por nuestros principios.

En los últimos años se ha informado que el coro de la Iglesia Adventista de Bagdad ha sido presentado en la televisión, en la BBC y en CNN, con cobertura mundial. ¿Cómo ocurrió esto?

Tenemos un pequeño coro de mujeres en la iglesia. Durante la época navideña el gobierno solicitó a algunas iglesias que presentaran programas de música apropiada por televisión. Como fuimos casi el único grupo de iglesia que estaba listo para hacerlo, nuestro coro fue invitado para cantar en los mejores hoteles de Bagdad durante la Navidad y Año Nuevo. Nuestras jóvenes se prepararon para la ocasión y en virtud de la buena acogida hemos continuado haciéndolo por casi tres años. Lo consideramos un gran honor y un placer.

En su ocupado programa, ¿cómo encuentra usted tiempo para el estudio y la devoción personal?

Por lo general soy como un pájaro tempranero. Por las mañanas mi esposa y yo tomamos tiempo para nuestras devociones. Muy a menudo paso hasta horas avanzadas de la noche leyendo nuestras revistas y libros denominacionales. Los adventistas en Irak quieren mantenerse en contacto con Dios y con nuestros hermanos creyentes alrededor del mundo.

¿Cuán a menudo predica usted en las iglesias aquí y en otros lugares?

Un promedio de dos veces al mes: los viernes de noche y los sábados. También disfruto mucho enseñando la lección de la escuela sabática.

Díganos algo de su familia.

Tengo dos varones y una niña. Nuestro hijo mayor trabaja en la fábrica. Es casado y tiene tres hijos varones. Nuestra hija está en los Estados Unidos con su esposo, trabajando allá. Ellos tienen tres varones. Nuestro hijo menor también está en los Estados Unidos y tiene dos hijos varones. Soy el feliz y orgulloso abuelo de ocho nietos.

¿Dedica tiempo para algún tipo de recreación?

Cuando era más joven coleccionaba estampillas, pero ahora los negocios absorben todo mi tiempo. Ahora, mi mayor recreación son los negocios y las actividades de la iglesia.

¿Por qué cree usted que ha tenido tanto éxito como hombre de negocios?

Yo creo que el Señor siempre es fiel con los que son honestos y quieren servirle fielmente. El me ha bendecido a mí y a mi esposa por nuestra disposición de servirle y nuestra fidelidad en el cumplimiento de nuestra parte.

¿Qué consejo le daría usted a los jóvenes adventistas que quisieran dedicarse a los negocios en forma privada?

Ser fieles a Dios. Ser honestos en todos sus negocios. Y no olvidarse de las responsabilidades que uno tiene para con Dios y para nuestros semejantes.

Entrevista por Svein B. Johansen. Nacido en Noruega, Svein B. Johansen ha servido como misionero en el Africa y en el Medio Oriente. Actualmente es presidente de la Unión del Medio Oriente en Chipre. La dirección del señor Ghanem Fargo es: c/o Middle East Union, P. O. Box 2043, Nicosia, Chipre.