Beverly Wesner-Hoehn: Diálogo con una intérprete de arpa adventista

Desde niña, Beverly sabía ya que su vocación en la vida era la carrera musical. Inició sus estudios formales de música a los seis años y actualmente es una arpista de primera línea que ha alcanzado grandes logros y reconocimientos. Nacida en California, obtuvo la licenciatura en música en el colegio superior adventista, Pacific Union College, Estados Unidos, y continuó sus estudios en el Conservatorio Real de Música, en Bruselas, Bélgica. Después de regresar a los Estados Unidos, continuó estudios de arpa en la University of Southern California, donde, en 1981, obtuvo su maestría. En 1989 se doctoró en la Universidad de Indiana con altos honores.

En 1991 fue nombrada profesora asistente en la Facultad de Música de la Universidad de Indiana, en Bloomington, en donde vive con su esposo Theodore, médico de profesión, y con sus tres hijos, Rudi, Casey y Jason. Sus tareas de enseñanza incluyen lecciones privadas de arpa, cursos pedagógicos y la conducción de conjuntos de arpa. Presta también sus servicios como oficial en varias organizaciones internacionales de arpa.

La Dra. Wesner-Hoehn nació y creció en un hogar adventista. Como cristiana devota, a veces debe enfrentar desafíos con respecto a permanecer fiel a sus convicciones dentro del diverso mundo de la música. Pero es su fe, según su propio testimonio, la que le ha permitido sobreponerse a las dificultades y le ha permitido tener buenas relaciones con sus colegas de profesión y ganarse su respeto.

Desde muy temprano en su vida, la música fue una de sus grandes pasiones.¿Eran músicos sus padres o se desarrolló ese interés de alguna otra manera?

Cursé mis estudios de enseñanza primaria y secundaria en el Instituto Adventista en Sacramento, California, que siempre ha contado con un sólido programa de música. Mis padres nos animaron a mis tres hermanas y a mí a formar parte de bandas, coros y a tocar el piano. Inicié mis estudios de piano en el primer grado y los de clarinete en el segundo grado. Continué mis estudios en estas dos áreas hasta la escuela preparatoria, cuando comencé a estudiar arpa. Mi padre no participa activamente en actividades musicales, pero mi madre toca la trompeta y el piano. Cuando estábamos en la escuela secundaria, mis hermanas ya se habían interesado en otras carreras, pero yo estaba entonces tan involucrada en ejecución y lecciones de música, que había decidido continuar mis estudios en esa línea.

¿Por qué eligió especializarse en el arpa?

El arpa es un instrumento muy antiguo e interesante y el especializarse en ella no es algo muy común. Mi madre tenía esperanzas de que alguna de nosotras tocara el arpa. ¡Y resulté ser yo! Tomé seis meses de lecciones de arpa bajo la tutela de un maestro de la Universidad del Estado de Sacramento, el cual recomendó que continuara seriamente esos estudios. Mi madre tenía casi que obligarme a que me sentara al piano y programaba el cronómetro hasta que marcara 40 minutos. Yo contaba cada minuto hasta que terminaba la sesión de práctica. Pero con el arpa no sucedía lo mismo. Al salir de la escuela, casi no podía esperar para llegar a casa y tocar el arpa. Me encantaba practicar.

¿En qué momento se convirtió su fe en prioridad en su vida?

Yo diría que a la edad de 12 años, cuando fui bautizada. Soy adventista de tercera generación y me siento bendecida al haber recibido esta influencia en mi vida. He sido cristiana durante toda mi vida y la Iglesia Adventista es mi hogar.

¿En qué forma ha afectado su fe o influido sobre su carrera?

Considero que todas las puertas que se me han abierto en mi carrera fue porque Dios deseaba que se abrieran. Tengo muchos amigos en el mundo de la música que son ateos, judíos o musulmanes. Creo que mi fe me ha permitido relacionarme bien con ellos y me he ganado su respeto en el terreno profesional y personal. Algunos piensan que un cristiano inteligente es una verdadera contradicción, pero creo firmemente que puedo vivir entre personas de diferentes religiones y ser respetada por ellas, no a pesar de mi fe, sino debido a mi fe en Dios.

¿Cuáles son algunos de los desafíos que encuentra como ejecutante cristiana y cómo se las arregla con respecto a su lealtad al sábado?

He hecho la decisión de no trabajar en sábado. Para mí, el sábado es todo un evento especial y disfruto supremamente de este período de tiempo. Enfrento el desafío de la singularidad del sábado en muchas de las organizaciones con las que estoy relacionada. Soy la tesorera del Congreso Mundial del Arpa y la directora ejecutiva del Certamen Internacional de Arpa U.S.A. Todos los miembros de la junta directiva saben que no trabajo los viernes de noche ni los sábados. Nadie me ha dicho jamás: “No podemos complacerte en esto”. Pienso que es cuestión de solicitarlo. Me pregunto cuántos músicos jóvenes sienten que pueden hacer lo mismo. Cuando uno es parte de las artes de ejecución y es fiel a sus creencias, es muy raro que se le pida actuar en contra de sus principios. Por el contrario, se gana respeto por poseer esos valores y actuar consecuentemente.

¿Qué consejo les daría a otros músicos, especialmente a los jóvenes músicos adventistas?

Supérate. Aspira a la excelencia en tu área. Así podrás tener el respeto de otros músicos. Algunos cristianos tratan de excusar su mediocridad diciendo: “Estamos en este mundo simplemente de paso y no vale la pena sacrificarse”. Pero yo creo que si tú eres un ejecutante cristiano, debes ser el mejor ejecutante. Después de todo, el esforzarse por ser el mejor en cualquier ocupación es un imperativo cristiano.

Menciona usted que es la directora ejecutiva del Certamen Internacional de Arpa U.S.A.¿Ocupa también un puesto directivo en el Congreso Mundial del Arpa? ¿Qué implican tales cargos?

Mayormente implican la organización de un certamen trienal en la Universidad de Indiana, en su plantel de Bloomington. Contamos generalmente con unos 90 candidatos en perspectiva, de los cuales aceptamos 40 para participar en el certamen, que se celebra en cuatro etapas. Junto con la directora artística, debo elegir el repertorio. Además ofrecemos premios de más de $100.000 dólares, arpas y actuaciones en conciertos en New York, San Francisco y Tokio.

He sido miembro oficial de la junta directiva del Congreso Mundial del Arpa durante 10 años. El congreso se reúne cada tres años en un lugar diferente del mundo, incluyendo Jerusalén, Viena, París, Copenhague y recientemente en Seattle. El siguiente se celebrará en Praga. Consiste de una serie de conferencias, conciertos, presentaciones históricas, estudios en relación con las tendencias del repertorio musical para arpa y evolución del instrumento. Como tesorera, además de cuidar de las finanzas, debo tramitar y publicar una revista especializada bianual.

Tengo entendido que también instruye a los estudiantes por medio de lecciones y talleres de trabajo (seminarios prácticos).¿Cuáles son las cosas más importantes que trata de enseñarles a sus alumnos?

¡La música es tan bella! ¡Toco el instrumento que considero el más bello del mundo! Frecuentemente se describe a la música como el idioma universal, el idioma del alma. Y muy bien puede serlo. En cualquier país o cultura en que toque, trato de dejar un mensaje claro a través de mi instrumento: que Dios me ama y que estoy haciendo su voluntad a través de mi música. Ya sea ejecutando o enseñando música, siento que estoy haciendo la voluntad de Dios. Me siento realizada dentro de esos parámetros.

¿Qué papel juega la música en la vida de su familia?

Un papel muy importante. La música llena nuestro hogar y gran parte de nuestro tiempo libre. Mi familia respeta mi carrera y yo aprecio su apoyo. Mi esposo toca el violoncelo y le gusta cantar. Los muchachos han comenzado a estudiar instrumentos de teclado e instrumentos de viento. Tocamos juntos en nuestros ejercicios de devoción. A veces formamos un cuarteto en los programas de la iglesia y de talentos. A todos nos gusta una amplia variedad de géneros musicales.

¿Cuál considera usted que ha sido el éxito más grande de su vida hasta ahora?

Mi mayor éxito lo constituyen mis alegres, sanos y cariñosos hijos. El respeto que me tienen como mujer, como madre y como profesional en mi área, tiene que ser mi mejor logro —y también el de mi esposo—. No puedo adjudicarme todo el crédito. Pero creo que juntos presentamos un frente unido. De hecho, la razón por la que nos mudamos a esta urbe universitaria fue para que yo pudiese estudiar. Creo que nuestros hijos se han fortalecido como resultado de observar la forma como sus padres respetan mutuamente sus carreras.

Más allá de nuestro círculo familiar, mi esposo y yo disfrutamos al proveer ánimo espiritual a los muchos estudiantes adventistas en la Universidad de Indiana. No he olvidado aún mis años de estudiante y considero que es muy importante relacionarme con estudiantes.

Usted ha alcanzado ya grandes logros. ¿Cuáles son sus aspiraciones para el futuro?

Mi anhelo es que mis hijos crezcan para amar a Dios y dejen una huella positiva en este mundo. En mi propia carrera como ejecutante, no aspiro a convertirme en la mejor arpista del mundo o en la arpista con más éxitos de grabación. Esos no son mis objetivos. Mi blanco es servir a los demás: contribuir al campo de la música. Eso es lo más importante para mí.

Entrevista por Cheryl Knarr. Cheryl Knarr trabaja en la oficina de relaciones públicas de la Universidad Andrews, en Berrien Springs, Michigan, E.U.A. La dirección de la Dra.Wesner-Hoehn es: P.O. Box 5157; Bloomington, Indiana 47407; E.U.A.