Elizabeth Ostring: Diálogo con una médica adventista que ejerce su práctica en medicina familiar en Nueva Zelanda

Elizabeth Ostring nació en el sur de Nueva Zelanda. Poco tiempo después, sus padres, Douglas y Elsie Eliot, recibieron un segundo regalo maravilloso que cambió sus vidas para siempre. Una joven los invitó por carta a inscribirse en un curso por correspondencia de La Voz de la Esperanza. Al estudiarlo, los Eliots aceptaron las enseñanzas de la Biblia y pronto se unieron a la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Antes que Elizabeth cumpliera cinco años, la familia se trasladó al Colegio Avondale en Australia, donde el padre, que era contador, estudió por un tiempo para luego unirse a la obra de la Iglesia como administrador.

Elizabeth recibió su educación primaria y secundaria en Australia y Nueva Zelanda. Cuando en 1964 ingresó a la Escuela de Medicina de la Universidad Otago en Nueva Zelanda, era la única adventista de su clase. Su disposición jovial y su firme adhesión a los valores cristianos le ganaron la admiración y el apoyo de sus compañeros de clase, que compartían con Elizabeth sus apuntes de las clases del sábado que ella perdía. Se graduó en tiempo normal con honores, llevándose el premio de oftalmología. Además, obtuvo la distinción de ser la segunda mujer adventista que egresó como médica en Nueva Zelanda.

Mientras hacía su internado en Australia se encontró con Roland Ostring, un cirujano, con quien se casó posteriormente. Con sus respectivas carreras y especialidades los dos prestaron servicios médicos desde Australia, a Inglaterra, Hong Kong, y ahora en Nueva Zelanda.

Los Ostring fueron médicos misioneros en el Hospital Adventista Tsuen Wan en Hong Kong durante quince años. Desde que regresaron a su patria, en 1992, la Dra. Elizabeth Ostring dirige una clínica privada en Christchurch. Ella y su esposo son padres de hijos mellizos; el hijo está completando un programa doctoral en ingeniería de telecomunicaciones y la hija estudia en la escuela de medicina.

Elizabeth es una doctora dedicada a la gente. “Hay algo más en la vida —dice con convicción— que anatomía, fisiología y psicología”. Y ese “más” puede ser hallado en su consagración a “un Dios que sufre con su pueblo y que ofrece la salud a sus miembros”. La vida y el ministerio de la Dra. Ostring se sintetizan en el lema: “Sanar es andar con la esperanza”.

La Dra. Ostring fue entrevistada en una reunión de la Comisión Adventista Mundial sobre Sexualidad Humana, que se realizó en la sede de la Iglesia Adventista, en Silver

Spring, Maryland, E.U.A.

¿Fue ser misionera parte de sus objetivos al trabajar como médica para la iglesia?

Realmente, no. Mi esposo y yo trabajábamos en un hospital adventista en Australia. El quería hacer su especialidad en obstetricia y hacíamos planes de trasladarnos a Melbourne, Australia. Por ese tiempo recibimos una carta desde Hong Kong invitándonos para ir como misioneros allá. Como teníamos planes de ir a Melbourne, decidimos responder agradeciendo la invitación e informando que alguna vez en el futuro podríamos considerar una posibilidad como ésa. Pero, por alguna razón, nunca escribimos esa carta.

Unas pocas semanas después, mi esposo recibió noticias desde Melbourne que le indicaban que no podría ir, pues las vacantes disponibles para residentes habían sido reducidas a la mitad. Entonces recordé la carta que no habíamos contestado. Así que nos pusimos en contacto con el Hospital Adventista de Hong Kong, si todavía estaban interesados en nuestros servicios. En un par de horas recibimos un llamado telefónico preguntando : “¿Pueden venir mañana?”

Seis semanas después estábamos allí. Pensábamos que estaríamos sólo de doce a quince meses. Pero pasamos quince años allí y disfrutamos mucho de la experiencia. Nuestros mellizos nacieron allí, y durante ese tiempo mi esposo se especializó en cirugía.

Como médica de familias, ¿acostumbra usted a compartir el Evangelio con los que sufren y al parecer no pueden buscar la ayuda de Dios?

El cristianismo está vinculado con la realidad. Necesitamos estar en contacto con los dolientes. La reacción individual de mucha gente que sufre es separarse de Dios y de su iglesia. En ocasiones, hasta los cristianos profundamente comprometidos pueden no ir a la iglesia por causa de su dolor. Se vuelven expertos en ofrecer excusas evitando llegar hasta la iglesia por causa del dolor —emocional o de cualquier otra naturaleza— que padecen.

Debemos diferenciar entre asistencia a la iglesia y relación con Dios. Mi base para compartir el cristianismo es poner énfasis en que la sanidad viene de Dios. El mensaje se inicia con un llamado a confesar. La confesión nos permite reconocer que Dios es capaz de perdonar y sanar.

¿Cómo la ha preparado su profesión para participar en la Comisión Mundial sobre Sexualidad Humana?

Mi trabajo en Hong Kong me hizo sensible a los aspectos culturales que rodean la sexualidad. Ahora, en Nueva Zelanda, formo parte de un grupo local interdenominacional que trata el abuso sexual en niños y mujeres. Verdaderamente, disfruto al participar en este programa, aunque sea penoso reconocer que haya tanta gente afectada, incluso dentro de la iglesia. En mi propia familia hemos vivido momentos de gran dolor y tristeza como resultado de que un miembro de familia cercano está muriendo de SIDA.

En mi experiencia, Dios me ha guiado a través del sufrimiento y me ha enseñado cosas que nunca habría aprendido de otra manera. Ahora puedo alcanzar a quienes yo no podría haber alcanzado antes. Este trasfondo personal me ayuda en lo poco que puedo contribuir en el trabajo de la Comisión.

¿Cuál es el objetivo básico de la Comisión?

Estamos intentando identificar y esbozar la perspectiva bíblica de la sexualidad. Además, tratamos de identificar los problemas que enfrenta nuestra iglesia alrededor del mundo en el tema de la sexualidad humana, con el propósito de hallar los caminos para abordarlos.

¿Cómo ve usted la sexualidad presentada en la Biblia?

Dios ha escogido usar la relación íntima de la sexualidad entre marido y mujer en la Biblia como un símbolo de la estrecha relación que él desea tener con nosotros. El Génesis se inicia con la humanidad creada a la imagen de Dios. Luego llega la orden de Dios para que Adán y Eva participen de la actividad creadora concibiendo su propia descendencia. De hecho, Dios creó a nuestros primeros padres como personas sexuadas antes de darles el sábado. Pero el maligno se solaza en tomar todo lo maravilloso de la creación divina para subvertirlo. No es de sorprenderse que también la sexualidad esté bajo el ataque directo del enemigo.

¿Hay algún grupo en particular hacia el cual la Comisión esté apuntando?

La iglesia tiene un gran número de gente herida. Hay una enorme cantidad de dolor que muchas veces surge por asuntos sexuales, como el abuso familiar, por ejemplo. Observo esto en mi práctica diaria, en particular entre la gente joven. La tarea de la Comisión no es sólo de definir la sexualidad desde una perspectiva bíblica, sino también asegurar a quienes están sufriendo que Dios los ama y puede fortalecerlos para llegar directamente a la raíz que causa sus problemas.

Si hubiera un mensaje que le gustaría que fuera expuesto por la Comisión para jóvenes adultos ¿cuál sería?

Las presiones sobre los jóvenes cristianos para que participen de actividades que van desde el consumo de alcohol pasando por el sexo y llegando a las drogas, es tremendo. La iglesia es a menudo rápida para señalar el pecado, pero lenta para asegurar a nuestros jóvenes que Dios los ama, se preocupa por ellos y está dispuesto a perdonarlos y a brindarles poder para vivir una vida recta. Los adventistas son bastante conservadores y les asusta enseñar a los jóvenes acerca de la sexualidad apropiada. Nosotros debemos hacer énfasis en que Dios hizo el sexo y él desea que lo gocemos dentro de los parámetros que él estableció desde el principio. La sexualidad es un hermoso don o regalo y debe ser tratado con cuidado.

La base de la sexualidad es la compañía y la comunión con una persona de distinto sexo dentro de una relación monogámica. No debe ser alterada de manera diferente a los planes de Dios. Este compromiso es el fundamento del matrimonio cristiano.

¿Qué hará la Comisión a efectos de implementar los métodos establecidos en cuanto a los temas relacionados con la sexualidad en nuestra iglesia?

Estamos planeando proveer de recursos a personas claves que los distribuirán a través de programas de servicios familiares a iglesias, escuelas y otros centros. Algunos de esos materiales serán folletos escritos de una manera muy informativa, clara, concreta y accesible para todos. Se desarrollarán también otros recursos informativos, teniendo siempre en mente a nuestra juventud.

¿Qué planes tiene usted al continuar su ministerio de salud?

Me gustaría desarrollar un servicio para madres solteras, por quienes estoy llevando una especie de carga personal. No soy una persona muy ambiciosa o una líder de “cruzada”, pero al formar parte de esta Comisión he cristalizado en mi mente la tarea que se necesita hacer en esta área. Al mismo tiempo, me gustaría seguir tratando los aspectos más sensibles de la relación familiar y continuar en mi práctica como médica familiar.

Con tantas oportunidades y desafíos que usted enfrenta en su carrera ¿cómo resumiría su filosofía de la vida?

Confía en Dios y él te conducirá por todo el sendero. Una vez que hayas hecho la decisión de que tu vida pertenezca a Dios, cuando los problemas te asedien, dispondrás del poder del Todopoderoso sobre el cual afirmarte. Descubrirás que el problema puede ser o una lección que debes aprender o que tiene un significado especial para algún otro —pero Dios siempre tiene un camino por medio del cual obrar en tu favor.

Entrevista de Dixil L. Rodríguez. Dixil L. Rodríguez es directora asistente de noticias de Adventist News Network en la sede mundial de la Iglesia Adventista. Su dirección es: 12501 Old Columbia Pike, Silver Spring, MD 20904, E.U.A. La dirección de la Dra. Elizabeth Ostring es: 16 Cintra Place; Casebrook; Christchurch, Nueva Zelanda.