Experimenta el poder de la Palabra de Dios

La Biblia es indiscutiblemente el libro de mayor venta en el mundo. Cada año se venden más de 30 millones de ejemplares en 350 idiomas en 170 países. Muchos millones más están disponibles con porciones de la Biblia en más de dos mil dialectos. La Biblia más pequeña alguna vez impresa tiene la longitud de un fósforo: 4,5 cm. Es de 3 cm. de ancho por 2 cm. de alto y tiene 878 páginas. Fue impresa en Inglaterra y pesa apenas 20 gramos.

Siempre llevo conmigo un ejemplar minúsculo de la Biblia completa. Esa edición de 3 x 4 cm. en microfilm contiene toda la Biblia en una escala de 1:48.400. Su texto es perfectamente legible con la ayuda de un microscopio o proyectado sobre una pantalla. ¡Una verdadera curiosidad!

Sin embargo, la Biblia es también el libro menos comprendido.

"El que cree conoce más", escribió Erich Kästner. En una sociedad caracterizada por valores y credos en decadencia, junto con filosofías de toda clase, nos resulta muy significativo redescubrir la importancia de la revelación de Dios, a fin de llenar el vacío existencial dentro de nosotros. El verdadero conocimiento que da significado a nuestras vidas nos hace conscientes de nuestra responsabilidad dentro de la sociedad y puede ser hallado sólo en la Palabra de Dios. Si rechazan "la palabra de Jehová . . . ¿qué sabiduría tienen?" (Jeremías 8:9). "Porque Jehová da la sabiduría" (Proverbios 2:6).

Dios se revela a sí mismo en su Palabra. Allí descubrimos quién es él, sus planes para nosotros, sus promesas, requerimientos y juicios. La búsqueda de ese descubrimiento, la confrontación cara a cara con el Dios de ese hallazgo, le da a nuestra vida propósito y significado tanto individual como colectivo. Aceptarlo, es contemplar cómo la vida se eleva a nuevas alturas. Rechazarlo, es presenciar resultados impensables.

¿Dónde estamos?

La necesidad de estar seguros dónde estamos en nuestra relación con Dios y su palabra, viene a ser de suprema importancia cuando nos damos cuenta de la seriedad de la conflictiva tensión existente entre el Dios de la verdad y la vida y el dios de la falsedad y la muerte; entre Cristo y Satanás. "Muchos consideran este conflicto entre Cristo y Satanás como si no tuviese importancia para su propia vida; y para ellos tiene poco interés. Pero esta controversia se repite en el dominio de todo corazón humano".1

Este conflicto incluye una batalla por la lealtad de la mente y el corazón humanos. "¿En dónde está nuestro corazón? ¿En dónde están nuestros pensamientos? ¿De quién nos gusta hablar? ¿De quién son nuestros ardientes afectos y nuestras mejores energías? Si somos de Cristo, nuestros pensamientos están con él y nuestros más gratos pensamientos son de él. Todo lo que tenemos y somos lo hemos consagrado a él. Deseamos vehementemente ser semejantes a él, tener su espíritu, hacer su voluntad, y agradarle en todas las cosas".2 Si nuestra lealtad pertenece a Satanás, las consecuencias para nuestra vida y propósito serán justamente las opuestas. El premeditado propósito de Satanás es extraviar nuestra libertad y autonomía, liberarnos de todo impedimento y llevarnos a rechazar a Dios y sus exigencias absolutas.

Aquí es donde la Biblia juega un papel crucial. No sólo nos da una perspectiva apropiada de dónde estamos y qué debemos hacer en esta controversia. Ella nos guía también en nuestro proceso decisorio. Nos muestra qué es correcto y qué es erróneo, y nos ayuda a escoger lo que es más acertado. Una mente que descansa en la Palabra de Dios, reflejando sus propósitos, obedeciendo sus indicaciones, no puede sino estar en sintonía con el autor de la Palabra. El apóstol estaba en lo cierto: "Toda la escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra" (2 Timoteo 3:16).

Dejando de lado el momento histórico en el que vivamos, el estado espiritual del pueblo de Dios siempre ha dependido de su actitud hacia la Palabra de Dios. No existe distinción relativa a la relevancia de la Biblia que pueda ser trazada entre el tiempo del Antiguo y el del Nuevo Testamento, entre la época cuando la teología reinaba como soberana y la era cuando la supercarretera electrónica parecería empujarnos hacia alturas desestabilizantes, o entre el día de hoy y el de mañana.

La Biblia siempre será "una lámpara" a nuestros pies y "una lumbrera" en nuestro camino (Salmo 119:105). Confiesa su fe, estudia su teología, obedece su llamado, practica sus principios y encontrarás vida siempre por un mejor y más pleno rumbo. Siempre podrás hallar en ti mismo al hombre sabio que edificó su casa sobre la roca sólida. Sople viento, caiga lluvia, venga el caos, llegue la desesperación, la casa permanecerá. "... el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos" entrará en el reino de los cielos (Mateo 7:21, 24-27).

Lo que es importante

Hace unos treinta años, durante la Navidad, un hombre que estaba muy lejos de estar sobrio, salió de un bar de París junto con sus amigos en idéntico estado de ebriedad. Cuando estaban por cruzar la calle, se cruzaron con un grupo de cristianos que cantaban villancicos. El beodo caminó hacia el grupo, y antes de que pudiera decirles algo, uno de los cantantes abrió su Biblia y leyó ese gran pasaje: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su hijo unigénito para que todo aquél que en él creyere no se pierda, mas tenga vida eterna". Y entonces el cantante callejero dio la referencia de este versículo: "¡Juan, tres, dieciséis!"

El borracho, tomado por la sorpresa, se dirigió a sus amigos, exclamando: "¡Ese soy yo! ¡El habló de mí!" Por coincidencia, su nombre era Juan. Se había casado tres veces. Y tenía dieciséis hijos. En ese momento, el Espíritu Santo lo convenció de dónde estaba él dentro del gran conflicto. El hombre se dio cuenta que le había llegado el momento de hacer algunos cambios en su vida. Ese versículo de la Biblia le había hablado a él personalmente de parte de Dios. Al día siguiente, Juan relató su experiencia a algunos de sus amigos. Uno de ellos le ofreció una tarjeta de inscripción a La Voz de la Esperanza. Juan comenzó a estudiar la Biblia con seriedad y su vida fue transformada completamente. Unos pocos meses después dio testimonio público de su pacto con Cristo por medio del bautismo. ¡Oh, qué poder el de la Palabra de Dios!

Hace más de treinta años, me encontré con una joven cuyos ojos eran los más hermosos del mundo. Ella era adventista pero yo no. Nos hicimos amigos. Me invitó a estudiar la Biblia con su pastor. Nunca olvidaré el primer estudio bíblico. Fue sobre Daniel 2. Me fascinó cómo el pastor revelaba el control de Dios sobre la historia. Por primera vez comprendí que la historia tenía significado y la vida propósito, y que Dios está a cargo de todo. Descubrí quién era yo y por qué estaba aquí. La Biblia se convirtió en mi guía en la vida. Me bauticé. Y la muchacha que me llevó a hacer este gran descubrimiento llegó a ser mi compañera de toda la vida.

El mismo poder transformador de la Palabra de Dios está disponible para todos. Léela, sin intentar manipular su mensaje. Estréchala, sin debilitar las demandas sobre tu propia existencia y estilo de vida. Acéptala como es, sin dejar que la duda y la crítica erodan su poder. Experimentarás su energía transformadora y encontrarás la plenitud de una nueva vida.

Nacido en Suiza y formado como ingeniero, Ulrich Frikart es el presidente de la División Euro-Africana de la Iglesia Adventista. Su dirección es: P.O. Box 219, 3000 Berna 32, Suiza.

Referencias

  1. Elena White: El Deseado de todas las gentes. Mountain View, California: Pacific Press, 1966. p.91.
  2. 2. White: El camino a Cristo. Mountain View, California: Pacific Press, 1948. p. 62