Los registros geológicos y el Génesis

Soy un cristiano creyente en la Biblia e interesado en la geología. Acepto las Escrituras como revelación confiable, inspirada por Dios. Tanto en las estructuras geológicas como en los fósiles hay evidencias impresionantes de procesos catastróficos, consistentes con lo que pienso que podría haber ocurrido en un diluvio global. Sin embargo, encuentro difícil ubicar todo el registro geológico en el estrecho marco de tiempo provisto en la cronología de Génesis 7 y 8. ¿Podría ayudarme?

Mis colegas y yo nos ocupamos de preguntas como éstas en la investigación que hacemos en geología y paleontología. En mi estudio he encontrado un proceso muy útil en la búsqueda de respuestas. Acepto las Escrituras por fe, por la simple razón de que Dios sabe mucho más que nosotros acerca de la geología. Permito que la comprensión de la Biblia me oriente al formular las preguntas que otros generalmente no hacen, que me permita ver datos que otros pueden haber pasado por alto, y me ayude a considerar nuevas interpretaciones que el pensamiento científico convencional probablemente no sugiera. A la vez, es importante actuar dentro de la comunidad científica geológica, trabajar con investigadores no creacionistas, y publicar trabajos en revistas científicas. Este es un importante proceso de control de calidad que nos ayuda a evitar el pensamiento superficial de ambos lados. Mi cosmovisión me induce a observar cosas que los científicos no creacionistas probablemente no vean, y ellos ven cosas que yo podría pasar por alto. Esto me ha llevado a concluir que muchos datos provenientes de las rocas y los fósiles son difíciles de ubicar con cualesquiera de los dos extremos: millones de años por un lado, y un diluvio de un año por el otro.

Pienso que muchos cristianos se basan en una suposición que no está en la Biblia: el supuesto de que no hubo actividad geológica antes del diluvio (y algunos piensan que tampoco la hubo después del diluvio). Pero la Biblia no indica cuánto del registro geológico fue formado durante el diluvio. Génesis revela que el mundo biológico comenzó a cambiar después del pecado (p. ej., espinas y cardos), y tal vez también comenzaron en ese tiempo cambios geológicos. El diluvio fue ciertamente un evento significativo, pero el pretender que sabemos con exactitud lo que sucedió entonces y que todas las rocas fueron formadas durante ese año es una teoría extra bíblica, que podría no ser correcta.

El registro geológico podría haberse formado en un período de varios miles de años, antes, durante y después del diluvio. Creo que esta teoría está más de acuerdo con los datos. Aún hay datos conflictivos que son difíciles para los creyentes en la Biblia, y otros datos que son un problema para los no creyentes. Por ejemplo, no conozco la respuesta para el fechado radiométrico, que es la línea de evidencia más difícil de explicar dentro de una cronología bíblica. Pero una cantidad de datos geológicos también son difíciles de reconciliar con múltiples millones de años. Así que tanto por razones de fe como por razones científicas pronostico que algún día concluiremos que hay alguna falla en la escala de tiempo radiométrico.

La interpretación que sugiero implica que los seres humanos estaban viviendo en la tierra por centenares de años mientras se estaba formando la primera parte del registro fósil. Puede ser difícil de comprender cómo pudo haber sucedido esto. Sin embargo, la primera parte del registro fósil (el Paleozoico) es mayormente marino, formado en el océano. Eso nos dice que los seres humanos estaban viviendo en otra parte en ese tiempo, quizás incluso en continentes que ya no existen más. Por lo general pensamos que nuestra tierra es sólida y estable, pero su estructura ha cambiado completamente desde que los primeros fósiles de animales complejos fueron sepultados, y el fondo de nuestros océanos actuales ni siquiera existía hasta después de que esos depósitos marinos se formaran. Esto me recuerda la descripción de Patriarcas y profetas de Elena White (p. 99) que toda la superficie de la tierra fue cambiada por el diluvio, con la desaparición de antiguas montañas y la formación de nuevas.

Tenemos que estudiar mucho antes de que podamos comprender realmente cómo compaginar toda la evidencia en un cuadro coherente. Pero yo, como científico cristiano, encuentro útil un proceso en tres pasos: confiar en la comunicación de Dios con nosotros a través de la Escritura; estudiar cuidadosamente y tratar de reconocer las ideas humanas que hemos leído incorrectamente entre líneas en la Escritura, y realizar un cuidadoso trabajo de investigación científica. Un proceso tal conduce a prometedores discernimientos y señala el camino a una síntesis realista de la ciencia y la fe. Mientras continuamos este estudio, la cosa más importante para cada uno de nosotros es conocer a Jesús como nuestro Amigo más confiable y nuestro único Salvador. Eso es más importante que tener respuesta, ahora mismo, a todas nuestras preguntas. (Aunque es difícil ser paciente.)

Leonard Brand (Ph.D., Cornell University) es profesor de biología y paleontología en la Universidad de Loma Linda en Loma Linda, California, EE.UU. Su e-mail: lbrand@ns.llu.edu