Richard Hart: Diálogo con un especialista en salud pública dedicado al servicio internacional

Se levanta a las 5:00 cada mañana y sale a trabajar en su granja. Las labores al aire libre han sido siempre parte de la vida del Dr. Richard Hart. Cuidar de sus llamas, sus árboles frutales y de navidad, y cultivar la tierra en su propiedad rodeada de montañas son las actividades con que comienza el día.

A las 7:00, el Dr. Hart se dirige a su trabajo oficial como rector académico y administrador ejecutivo de la Universidad de Loma Linda, California. Desde 1972 ha ocupado diversos puestos en la institución: jefe del Departamento de Ciencias de la Salud, director del Centro de Promoción de la Salud, jefe del Departamento de Medicina Preventiva y decano de la Facultad de Salud Pública.

El Dr. Hart nació en Loma Linda, recibió su educación básica en el Estado de Washington y estudió luego en el Colegio Superior de Walla Walla, del mismo estado. Mientras se encontraba allí fue el primer estudiante misionero de la Iglesia Adventista en prestar servicios en el extranjero. En 1966, antes de ingresar a su primer año de medicina, se casó con Judy Osborne. Los esposos Hart tiene tres hijas mayores: Chandra, Briana y Kari.

En 1970 obtuvo dos títulos otorgados por la Universidad de Loma Linda: uno de la Facultad de Medicina y otro de la Facultad de Salud Pública.

Desde 1972 hasta 1976 el Dr. Hart ejerció sus especialidades en Tanzania. Como parte de sus estudios de posgrado en la Universidad Johns Hopkins, estableció en la localidad de Moshi el Departamento de Salud Comunitaria. Por entonces escribió en colaboración con otro especialista el libro Child Health, una obra dedicada a los profesionales paramédicos de África. En 1974, un contrato firmado entre el Servicio de Desarrollo Internacional de los Estados Unidos y la Universidad de Loma Linda lo llevó a Dar-es-Salam, donde colaboró en la organización de un programa de salud materno-infantil para el Ministerio de Salud de Tanzania.

En 1977, el Dr. Hart obtuvo su doctorado en salud pública en la Universidad Johns Hopkins y recibió un diploma en medicina preventiva.

La abarcante visión del Dr. Hart se extiende a los más lejanos confines del globo. Su propia experiencia lo animó a establecer un programa de servicio misionero y otro de salud comunitaria para los estudiantes de la Universidad de Loma Linda. Esto les permite responder a necesidades de salud tanto en países del exterior como entre los carenciados del municipio de San Bernardino, donde se encuentra la universidad. El Dr. Hart es también el presidente de Adventist Health International, una nueva organización creada para ayudar a mejorar los servicios de salud en los países emergentes.

Dr. Hart, ¿cómo llegó usted a interesarse por la medicina y en especial por la salud pública?

En mi juventud no tenía idea de lo que era salud pública. Sin embargo, como mi padre era un médico rural, yo estaba familiarizado con la medicina. Cuando en el curso de mis estudios comprendí la importancia de la salud pública en un contexto internacional, decidí investigar en ese campo. Durante mi segundo año de universidad, mientras era estudiante misionero, tuve mi primer contacto con asuntos de salud que afectan a amplios sectores de la población. El concepto de la prevención sanitaria vinculado con la salud global cautivó mi interés.

¿Puede darnos más detalles de su experiencia como estudiante misionero?

Pasé un verano en el Perú, trabajando como ayudante en las lanchas médicas adventistas que recorrían los afluentes del Amazonas. Me intrigaron los temas relacionados con el contacto de diferentes culturas y los desafíos relacionados con la salud pública, y a partir de entonces se afirmó mi interés por trabajar en los países en desarrollo. Sentí satisfacción al poder ayudar a la gente a prevenir la enfermedad y a mejorar su salud.

¿Recomendaría a los universitarios adventistas que se enrolen como estudiantes misioneros?

¡Claro que sí! El contacto con otras culturas y niveles sociales proporciona a los universitarios lo que yo llamo “oportunidades únicas de aprendizaje”. Es la etapa de la vida en que los estudiantes están tratando de descubrir su propia identidad y decidiendo si les puede interesar trabajar en contextos diferentes. Con frecuencia esa experiencia les aclara una de dos cosas: que ese no es el ambiente en que desean trabajar o los convence de que es eso precisamente lo que quieren hacer.

¿Cree usted que los estudiantes misioneros pueden ejercer una influencia real sobre la obra misionera adventista internacional?

Uno de los riesgos que enfrentamos los adventistas que vivimos en países prósperos es lo que yo llamo “turismo cristiano”. Es pensar que los viajes misioneros cortos pueden producir algún cambio significativo en otras culturas. No dudo de que esos viajes cortos pueden ser beneficiosos, pero creo que el mayor beneficio lo experimentan los viajeros en vez de la población a la que quieren ayudar. La convivencia por un período prolongado con la gente de esos países es insustituible. He conversado con los presuntos beneficiarios locales de esos viajes misioneros cortos. Si bien aprecian lo que sus visitantes han hecho por ellos, creen que esas visitas no han ejercido mucha influencia sobre el desarrollo de sus comunidades.

¿Qué es lo que hace que la Universidad de Loma Linda sea especial?

Somos la única universidad dedicada a las ciencias de la salud que continúa siendo definidamente cristiana tanto en su enfoque como en su misión. La idea del servicio y del trabajo en favor de las poblaciones carenciadas forma parte integral de lo que esta universidad ha sido y es. Lo que la singulariza es su dedicación clara y dinámica al servicio cristiano como tema central.

¿En qué medida la Universidad de Loma Linda ofrece un enfoque innovador a la atención de la salud?

Destacamos la atención completa e integrada al ser humano en su totalidad. Me gusta discurrir sobre la idea de que la buena salud se realza cuando se enfatizan los valores espirituales. Y lo contrario también es cierto. La buena salud contribuye a potenciar los valores espirituales. Ambas dimensiones humanas —la física y la espiritual— se apoyan y equilibran mutuamente. Aspiro a que esta universidad continúe entendiendo esta visión y la transmita a sus estudiantes.

La alta tecnología es importante, y la medicina moderna junto con las técnicas modernas son valiosas; pero todo ello debe estar unido a la atención integral, equilibrada, con pleno reconocimiento de los valores espirituales, como componentes ineludibles de aquellas. Este enfoque es lo que da un carácter distintivo a los programas que ofrece nuestra universidad.

En esta época de rápida globalización, ¿qué papel desempeña la Universidad de Loma Linda dentro de ese contexto?

En la actualidad, la Iglesia Adventista administra 175 hospitales alrededor del mundo. Tradicionalmente hemos enviado a nuestros egresados en diversos campos de la salud a trabajar en los países en vías de desarrollo. Sin embargo, en la última década hemos tenido que reconocer cada vez más que eso no basta.

Tenemos dos nuevos programas que nos relacionan estrechamente con el resto del mundo. Adventist Health Internacional nos conecta con los hospitales misioneros de la iglesia, proveyendo asistencia profesional y técnica cuando enfrentan problemas críticos. Y en el campo de la educación, estamos ampliando nuestra colaboración académica con varios de los colegios superiores y universidades que patrocina la Iglesia Adventista en muchos países. Gracias a la labor tesonera de quienes nos precedieron, la Universidad de Loma Linda goza de prestigio y reconocimiento internacional en la educación orientada hacia la salud y su atención. Es importante que invirtamos el prestigio alcanzado para ayudar a la iglesia en su tarea de desarrollar otras instituciones educativas con programas en el campo de la salud.

¿De qué manera trata la Universidad de Loma Linda de mejorar la calidad del servicio que prestan las clínicas y los hospitales adventistas en los países emergentes?

Adventist Health International actualmente trabaja en diez países y administra 26 hospitales y unas 50 clínicas. Nuestro plan es expandir ese número. El desafío que enfrentan estas instituciones no es tanto que sus edificios estén deteriorados o que su equipo no funcione bien, sino que necesitan ayuda para lograr una buena conducción y una buena administración. Nuestro programa establece alianzas con esas instituciones para fortalecer sus administraciones y estabilizarlas, de manera que comiencen otra vez a desarrollarse y crecer para cumplir su misión.

¿Cuáles son los proyectos que más le apasionan?

Ésa es una pregunta difícil de contestar. Me entusiasma proporcionar a cada uno de nuestros estudiantes la posibilidad de experimentar el contacto personal con representantes de otras culturas. También me interesa proveer estabilidad a los hospitales misioneros adventistas en diversas partes del mundo, porque creo que son una parte vital de nuestro servicio y nuestra misión. Del mismo modo, me apasiona establecer alianzas para ofrecer programas académicos de calidad a otras instituciones adventistas de nivel superior.

¿Cómo logra usted equilibrar las demandas de su profesión con su deseo de satisfacer las necesidades humanas y su propia vida espiritual?

…y la atención a mi familia, y la administración de mi granja y unas cuantas cosas más. Mi agenda es bastante densa, pero la satisfacción que me proporciona lo que hago compensa con creces cualquier vacación o tiempo libre que pudiese haber perdido. Todas las mañanas me despierto entusiasmado por poder dedicarme a una labor que me brinda tanta satisfacción. Nunca he sentido que la carga es demasiado pesada, porque me siento feliz haciendo lo que hago. Le puedo decir que si equilibrio significa estar satisfecho, pues entonces lo he logrado. No salgo a cumplir una función cada día: salgo a ser yo mismo.

Dustin Jones es redactor de proyectos especiales en la oficina de relaciones universitarias de la Universidad de Loma Linda. Se lo puede encontrar en djones@univ.llu.edu. Se puede establecer contacto con el Dr. Richard Hart dirigiéndose a: Loma Linda University; Loma Linda, California 92350; EE.UU. La dirección electrónica institucional es: http://www.llu.edu