Duane Maynard Cady, M.D.: Diálogo con un médico adventista presidente de la Asociación Médica Americana

El Dr. Duane Maynard Cady es esposo, padre, abuelo, miembro de iglesia y médico cirujano. Desde julio de 2005 es presidente de la Asociación Médica Americana (AMA), accediendo así a la máxima posición electiva de esta influyente organización profesional que nuclea a 250.000 médicos miembros responsables de ofrecer sus servicios de salud a 300 millones de estadounidenses. La AMA es la más antigua y reconocida organización médica de los Estados Unidos. El Dr. Cady ha estado vinculado a la AMA desde 1966.

Egresó con un título en química del Colegio de la Unión del Atlántico, y se graduó de médico en la Escuela de Medicina de la Universidad de Loma Linda. Completó su residencia profesional en el Centro Médico de la Universidad del Estado de Nueva York, situado en Syracuse. El Dr. Cady ha sido además capitán del Cuerpo Médico del Ejército de Estados Unidos, sirviendo como cirujano militar en Vietnam.

El Dr. Cady se ha desempeñado como presidente del personal médico, jefe del departamento de cirugía y miembro de la junta directiva del Hospital San José de Syracuse, Nueva York. Es miembro del Colegio Americano de Cirujanos, diplomado por la Junta Nacional de Inspectores Médicos y miembro de la correspondiente Sociedad Nacional Honorífica. También sirvió como presidente del Concilio de Asesores de la Administración del Seguro de Salud Nacional, y fue miembro de la Comisión Especial Estatal para la Reforma del Código de Retribución Hospitalaria.

A través de los años el Dr. Cady ha puesto su capacidad administrativa al servicio de la Iglesia Adventista. Ha ayudado a pastores en planes comunitarios para dejar de fumar, sirvió en la junta directiva de su iglesia y en la comisión de finanzas, y ha sido presidente de la junta directiva de la Escuela Secundaria de Parkview. Actualmente el Dr. Cady participa como miembro de la junta directiva del Colegio de la Unión del Atlántico, donde encabeza la campaña para reunir 25 millones de dólares destinados al desarrollo de esa institución.

Como presidente de la AMA, el Dr. Cady ocupa la mayor parte de su tiempo en reuniones, juntas y comisiones, en cuyas sesiones se discuten políticas sobre desarrollo de la atención de salud, encargándose de tomar las opiniones y planes emergentes para luego cotejarlas con los principales dirigentes del Congreso.

Cuando su período presidencial expire en 2007, el Dr. Cady hace planes de retirarse del servicio activo en la medicina organizada, culminando así una carrera que se ha extendido por un espacio de más de cuarenta años.

Usted se incorporó a AMA en 1966, poco antes de iniciar su práctica quirúrgica. ¿Qué lo hizo integrarse a esta organización profesional? ¿De qué manera ella ha contribuido a su formación profesional?

Yo no diría que AMA ha moldeado mi carrera, sino que le ha agregado dimensión y la ha completado o definido. Me ha dado además la oportunidad de conocer todo tipo de personas. La mayoría de los médicos se unen a organizaciones profesionales por los contactos que pueden hacer y los beneficios derivados de ellos, tales como los seguros de práctica profesional; pero siempre he sentido que integrarse a una organización profesional como AMA es parte de mi obligación como médico. Aunque yo me hice miembro de AMA en 1966, me afilié primariamente a mis asociaciones médicas de nivel municipal y estatal la mayor parte de mi tiempo hasta 1992. Recién entonces me dediqué de lleno a AMA.

¿Cuál es el aspecto más importante que ha tenido que tratar en el ámbito de la atención médica?

El asunto de interés público número uno que he tenido que abordar y continúo considerando es cómo proveer de seguro de salud a los que no lo tienen. En Estados Unidos hay más de 45 millones de personas que no disponen de un seguro que cubra sus necesidades médicas. Este es un hecho que tiene indiscutibles consecuencias económicas y sociales. El segundo tema en importancia es la reforma del seguro de riesgo médico o malpraxis. Nuestro sistema nacional de riesgo médico se halla en crisis. Los costos por malpraxis son elevadísimos. Los alrededor de $200.000 dólares al año o más que se exigen en algunas especialidades de alto riesgo están forzando a los médicos a limitar sus servicios, jubilarse anticipadamente o trasladarse a otros estados que han impuesto reformas según las cuales los costos de los seguros de malpraxis son más razonables. Esta crisis está amenazando la atención de pacientes en los estados sin reforma del seguro de malpraxis.

¿Cree usted que es importante que los adventistas participen activamente y se mantengan informados en materia social y política?

La Biblia dice: “Dad a César lo que es de César”. Yo pienso que tenemos la responsabilidad de participar, aunque sea a un nivel básico, por medio del voto. Hasta dónde debemos comprometernos depende de cada uno. Pero esto forma parte de los deberes cívicos de todo buen ciudadano.

Usted ha dicho que su “misión” en la vida es la atención de la salud. ¿Puede explicarlo?

Atender a pacientes no es sólo mi objetivo como médico. Es mi misión personal. Algunos médicos lo ven de otra manera y con frecuencia permiten que otras prioridades tomen lugar en su manera de atender los pacientes. Yo creo que la medicina es un “llamado al servicio”, incluso para los que no son cristianos.

¿Tiene usted oportunidades de compartir su fe aun cuando está cumpliendo su labor?

Sí, con la gente y los grupos con los que me reúno y comparto responsabilidades. Mis colegas miembros del directorio de AMA conocen mis convicciones religiosas. Además conduzco programas de la iglesia para la comunidad.

¿Cómo hace para mantener equilibrio entre su vida espiritual y su agitada agenda?

El tiempo destinado a mi devoción personal cada día es parte importante de ello. También creo que mantenerme activo en mi iglesia es una parte integral de mi vida espiritual. Congregarme, dirigir la escuela sabática, ser anciano de iglesia, forma parte de lo mismo.

¿Cuáles eran los desafíos que usted enfrentaba cuando era estudiante de medicina?

El complejo volumen de material de estudio que uno debe incorporar y aprender es el más grande desafío que enfrentan los estudiantes de medicina. Esto se ha vuelto aún más difícil ahora debido a que hoy hay mucha más información para absorber que antes. Cuando era estudiante, con excepción de los viernes, yo estudiaba todas las noches por largas horas. Esto puede ser difícil cuando uno está casado y tiene niños. Muchos estudiantes de medicina consideran que se hace demasiado complicado mantener una vida familiar normal, por eso lamentablemente la proporción de divorcios es muy elevada entre ellos.

¿Qué consejo les daría a los jóvenes adventistas que contemplan ingresar en la carrera de medicina?

Primero, asegúrate de hacer lo mejor posible en la escuela de medicina y aprende todo lo que puedas en la práctica de tu residencia de posgrado. Recuerda siempre que la medicina es una experiencia de aprendizaje durante toda la vida. Segundo, elige una especialidad que verdaderamente te interese y que puedas llegar a disfrutar. No la elijas sólo porque puede ofrecerte la mayor cantidad de dinero. Piensa que vas a estar haciendo eso por los próximos 40 años, de modo que es mejor que te guste. Tercero, mantente en ella a pesar de los desafíos. El campo médico es exigente, y hasta puede provocar mucha tensión, pero para mí es también el más satisfactorio.

Nicole Batten es la directora de publicidad de Pacific Press, en Nampa, Idaho. El Dr. Duane Cady recibe su correspondencia en: American Medical Association, 515 N. State Street, Chicago, Illinois 60610, EE.UU. Para saber más acerca de la AMA se puede visitar su sitio: www.ama-assn.org