Ganoune Diop: Diálogo con un adventista líder en enfoques interreligiosos

Flautista profesional, teólogo calificado, políglota con conocimiento de diez idiomas; el Dr. Ganoune Diop además de esto es una persona a quien le apasiona la misión. Criado en un ambiente multicultural predominantemente musulmán en Senegal, el Dr. Diop aceptó la fe adventista hace treinta años cuando estudiaba flauta en el Conservatorio de Música de La Rochelle, en Francia; esto fue gracias a la influencia de un profesor adventista. Sus logros académicos incluyen un título de Magíster en Filología y un doctorado en Antiguo Testamento.

Actualmente, el Dr. Diop es director y coordinador de cinco centros de estudio interdenominacionales alrededor del mundo. Estos centros fueron establecidos por la iglesia para promover el mejor entendimiento y nuevas estrategias de aproximación al hinduismo, budismo, islamismo, judaísmo, secularismo y posmodernismo. Los centros están ubicados respectivamente en India, Tailandia, Chipre, Israel e Inglaterra (ver cuadro).

Su responsabilidad implica ser el nexo entre los centros y la sede mundial de la Iglesia Adventista, incluyendo las trece Divisiones y el Instituto de Investigación Bíblica.

¿Cómo se convirtió en adventista?

Mientras estudiaba flauta en el conservatorio de música en Francia. Uno de mis profesores era adventista y en ocasiones compartí mis luchas íntimas para obtener libertad, aunque no sabía bien lo que eso significaba. Una vez me dijo bastante directa y marcadamente que realmente sería libre el día que conociera a Jesús. Ser tan directo y determinante puede no funcionar en todas las circunstancias, pero funcionó para mí. Yo pensé que conocía a Jesús. En mi infancia había escuchado algo, pero la forma en que este profesor hablaba de Jesús me mostró que había algo más que la noción intelectual.

¿Cuáles son algunos de los desafíos que tuvo que enfrentar como adventista en una institución de educación secular?

Entender la mentalidad y cosmovisión de la gente. Traté de entender por qué la gente, especialmente en la sociedad francesa, no estaba interesada en religión. Cuanto más pensaba en ello, más se volvía claro para mí que era por los abusos del pasado en el nombre de la religión. El poder no se usaba para proteger a las personas sino para otros propósitos. Un ejemplo sobresaliente es la Revolución Francesa. Hay generaciones de personas que todavía están desilusionadas y desencantadas por eso. Las ideologías del pasado han fracasado; han llevado a un tipo de mentalidad posmoderna. ¿Cómo pueden los adventistas en universidades públicas participar en las iniciativas de Misión Global de la iglesia?

Dando testimonio dondequiera que estén: Misión Global es en realidad alcanzar a los que no han sido alcanzados. También conociendo a Dios y teniendo una relación con él. El método de Cristo no puede ser obsoleto –mezclarse con la gente, hasta que una relación de confianza es construida, luego de lo cual podemos compartir a Cristo.

¿Por qué necesita la iglesia los centros de estudio? Pablo y Silas no los tenían.

Pablo y Silas no los necesitaban porque tenían un ministerio muy localizado y estaban familiarizados con las personas a las que predicaban. Pablo conocía acerca de los filósofos griegos. Podía citar a sus poetas y hablar en los idiomas locales. Hoy tenemos un movimiento que envuelve al mundo –la Iglesia Adventista– por lo que estos centros aportan a la iglesia el desarrollo de la conciencia y capacitan a los miembros para alcanzar a las personas de diversas religiones del mundo.

¿Qué están haciendo los centros?

iEstán creando métodos y modelos y equipando la iglesia para saber cómo entender y aproximarse mejor a otros grupos. Algunos centros son más activos que otros y están produciendo resultados que podrían cuantificarse. Otros, como el de Inglaterra, están comenzando y lleva más tiempo porque se trabaja en áreas más desafiantes. El centro en Tailandia está haciendo un trabajo notable sacando a luz un CD con recursos. El centro dedicado a los musulmanes ya tiene uno. Por su parte el centro que se dedica a los judíos está creando comunidades en varios países. Estas entidades están ayudando también a varios departamentos de iglesia a crear materiales. Obviamente, no se trata solo de multiplicar actividades y producir materiales, sino de desarrollar una visión teológica apropiada y de aplicar las perspectivas misiológicas que identifican a la iglesia.

Sabemos que el grupo que trabaja en Inglaterra está en los estadios preliminares de investigación. ¿Cuánto hace que han sido creados estos centros?

Algunos ya tienen cerca de una década, pero el de Inglaterra –el Centro de Estudios Seculares y Posmodernos– es el más nuevo; en su estructura actual sólo tiene poco más de un año.

¿Desde el Centro para el Hinduismo nos informaron que están teniendo éxito en la promoción de un estilo de adoración contextualizado. ¿Qué es esto?

Adorar en estilo hinduista no significa adorar en templos hindúes, sino adaptar las formas de adoración, como los cantos y predicaciones, a las tradiciones culturales locales que no colisionen de ninguna manera con las doctrinas cristianas. Hace poco estuve en la India junto a adoradores cristianos sentados en el piso cantando melodías tradicionales indias en lugar de usar los himnos de estilo occidental y acompañados por instrumentos musicales locales. Los centros pueden hacer mucho más, muchos de ellos recién están en el estadio temprano de desarrollar un medio contextualizado de proclamar y producir materiales relevantes. En este momento están en una curva de aprendizaje. Algunos pueden avanzar más rápidamente que otros. Mi desafío es ayudarlos para lograr las metas.

¿Cuáles han sido algunas de las falencias?

Creo que la iglesia necesita la colaboración de misiólogos con experiencia práctica y teólogos que realmente promuevan un entendimiento radical de las religiones del mundo y los ministerios de larga duración. No es suficiente con tener un “corazón misionero”. También necesitamos comprometer tanto a teólogos como misiólogos y a beneficiar los ministerios en varias áreas aún no adentradas.

Imagino que al igual que en otras estructuras administrativas de la iglesia, existen limitaciones de personal.

Idealmente, quisiéramos tener los centros completamente dedicados a su trabajo de Misión Global. Aunque están ubicados en el territorio de algunas Divisiones, son entidades de la Asociación General [la administración mundial de la iglesia], por lo tanto son llamados a servir a la iglesia mundial. Al ver la necesidad global, los centros están estimulados a producir materiales y están teniendo buenos resultados en este momento. Sin embargo, los resultados pueden maximizarse, y podríamos estar haciendo mucho más de lo que estamos haciendo actualmente.

¿Qué sigue a este primer paso?

Al mirar al futuro, necesitamos pensar en términos de expansión de los centros y tener un ente interdisciplinario. También, debemos identificar nuevos lugares. Acabo de volver de Azerbaiyán y sería magnífico equiparlos para ministrar a los países cercanos. Eso es algo que estoy explorando –diferentes lugares aún no alcanzadas. Muchos de esos países son islámicos pero con un tinte comunista, secular. Es un tipo de islamismo distinto del que se encuentra en Medio Oriente, África o Indonesia.

Hay partes del mundo en que el proselitismo es ilegal. ¿Hasta qué grado podemos promover nuestras creencias?

Bueno, es aquí donde el ministerio contextualizado se vuelve efectivo –las personas nativas son estimuladas a encontrar formas de vivir su nueva fe en Cristo a pesar de las circunstancias adversas en las que viven. Los centros exploran formas, en ese sentido, y desarrollan modelos.

¿Cómo podemos estimular la generosidad entre los misioneros y promover la inclusión de personas, en vez de luchar con las personas a las que son enviados? ¿Será que algunos sienten que están en una batalla de quién tiene razón?

No podemos tener éxito diciendo: “Tenemos la verdad y más vale que nos escuchen”. Un misionero debe sentir confianza de que está siendo enviado para proclamar la verdad de Dios. No hay arrogancia en eso. En realidad, todas las religiones afirman que sus creencias son absolutas... bueno, excepto el Hinduismo y las religiones sincréticas. Sin embargo, cuando se sale al campo misionero no debe hacerse con un espíritu avasallador o humillando a la gente, sino acompañándolos en su camino espiritual hacia una transformación radical.

¿Hay algo más que quisiera compartir con nosotros, los lectores o los directores de los centros de estudio?

La misión es la misión de Dios. Estamos participando en lo que Dios está haciendo. Estos centros no solo facilitan sino también desarrollan la conciencia de misión en las personas al entrenarlas en distintas partes del mundo. Pero al participar en la misión de Dios, la idea subyacente es siempre la de llevarles a Jesucristo; su dignidad, soberanía y esa compasión que emana hacia todos los grupos de personas. Por lo tanto quiero animar a los directores de centros de estudios a cumplir con la misión confiada a su cuidado, en conversación y en colaboración con los líderes de la iglesia. El asumir la responsabilidad misionera es saludable y es la única manera de superar una mentalidad sectaria. Quiero que los lectores y estudiantes también sean conscientes de su propio papel en el ministerio contextualizado en las grandes universidades del mundo.

Ansel Oliver es un director asistente para noticias y comunicación en el Departamento de Comunicación de la Asociación General. Su e-mail: olivera@ gc.adventist.org.

La dirección de e-mail de Ganoune Diop: diopg@gc.adventist.org.

Esta entrevista originalmente apareció en la Revista Adventista. Ésta es una version adaptada y modificada. Usada con permiso.