Sir Patrick L. Allen

Diálogo con el Gobernador General de Jamaica

Su Excelencia el Muy Honorable Sir Patrick Allen, ON, GCMG, CD, fue nombrado Gobernador General de Jamaica el 26 de Febrero, 2009. Es la sexta persona –quinto jamaiquino– en ostentar este título desde que Jamaica se independizó en 1962. Su función es ser el representante en Jamaica de Su Majestad la Reina Elizabeth II. Sir Patrick ha sido adventista del séptimo día toda su vida y ha trabajado para esta iglesia (IASD) por más de veintiocho años.

Nació el 7 de febrero de 1951 en una comunidad rural de la isla y después de su graduación en el colegio superior Moneague, se desempeñó como maestro y director de escuela. En la década de 1980, estudió en la Universidad Andrews, combinando las carreras de Historia y Religión y también completó una maestría en Teología Sistemática. Al regresar a Jamaica, se desempeñó como pastor en varias iglesias adventistas. Más tarde fue nombrado responsable de los departamentos de Educación y Comunicación de la Asociación Central de Jamaica y luego fue director de Educación y Familia de la Unión de las Indias Occidentales de la IASD.

En 1998 finalizó su doctorado en Administración y Supervisión Educativa en la Universidad Andrews luego de lo cual fue elegido presidente de la Asociación Central de Jamaica y dos años más tarde, presidente de la Unión de las Indias Occidentales. Mientras desempeñaba este cargo presidió las juntas de la Universidad del Norte del Caribe, del hospital Andrews Memorial, de la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales, del Book and Nutrition Centre Ltd. y la empresa West Indies Union Investment Management Ltd. Además fue miembro de juntas directivas de varias organizaciones públicas.

Fue designado por Su Majestad la Reina Elizabeth II como Caballero Comandante de la Orden de San Miguel y San Jorge, recibiendo ese título el 12 de junio de 2009 en el palacio de Buckingham. También es miembro de la Orden de la Nación (ON), Comandante de la Orden de Distinción (CD), tiene un doctorado honoris causa en Servicio Público y otros dos en Leyes. Actualmente sirve como Gobernador General de Jamaica.

Ha estado casado con la Muy Honorable Lady Allen, por más de treinta y cinco años y son padres de tres hijos y tienen tres nietos.

Su título indica que usted debe tener una responsabilidad con muchos desafíos pero a la vez bien interesante. Por favor, describa un poco su tarea como Gobernador General.

Debo cumplir un amplio espectro de tareas que se pueden catalogar resumidamente como constitucionales, ceremoniales y relacionadas a la comunidad. La mayoría de mis responsabilidades constitucionales se realizan en forma privada e incluye el nombramiento de empleados públicos, instauración de nuevos empleados por medio del acto de juramento, la firma de leyes, aprobación de recomendaciones del servicio público, la policía y el poder judicial, entre otras.

En el plano ceremonial, oficio en la asunción del primer ministro y otros ministros del gobierno, los representantes locales (intendentes), quienes representan al Gobernador General, y también hago entrega de reconocimientos y condecoraciones nacionales. Además participo en la ceremonia conmemorativa del día de la independencia, inauguro el año fiscal en el parlamento –pronunciando el discurso del trono– y acredito al personal diplomático enviado a nuestro país. El aspecto comunitario de mi trabajo es más bien tradicional pero consume la mayor parte de mi tiempo. Soy padrino de muchas organizaciones y muchas veces soy el orador invitado para inauguraciones de nuevos entes o edificios, y finalmente, debo hacer llegar saludos y augurios en encuentros religiosos y sociales. El trabajo es muy interesante y, por supuesto, constantemente estoy conociendo muchas personas. Dado que todos esperan que uno los recuerde y reconozca, tengo que idearme formas de registrar encuentros anteriores. Mi trabajo requiere mucha dedicación, especialmente por la gran cantidad de documentos que tengo que leer antes de firmar cualquier cosa, dado que una vez que lo firmo, es irrevocable. Tengo asistentes que me ayudan a organizar las actividades relacionadas a la comunidad como así también las llamadas telefónicas de cortesía que de lo contrario consumirían gran parte de mi tiempo.

Basado en esta descripción, me imagino que no tiene momento para aburrirse. ¿Cuál es la parte más interesante de su trabajo?

Las responsabilidades ceremoniales son las que probablemente me resultan más interesantes. Es impresionante ver desfilar en formación a los soldados durante las ceremonias, y es increíble observar cuánto tiempo pueden estar parados esperando ser inspeccionados por los jefes. La banda militar jamaiquina, que suele estar presente, también es magnífica. Igualmente interesantes son las entregas de premios en honor a personas que se destacan a nivel nacional. Para muchas de estas personas, este es el momento más importante de sus vidas, que van a recordar por mucho tiempo; y yo tengo el privilegio de estar asociado con ese momento para compartir un poco de su felicidad. Estos reconocimientos se entregan a jóvenes y adultos que han tenido un impacto significativo en su comunidad, han hecho contribuciones sobresalientes al país, han logrado gran éxito personal o han manifestado notable coraje.

Usted ha sido líder y ha ocupado varios cargos que requerían liderazgo. ¿Cómo surgió su interés en el liderazgo?

Creo que ya era una cualidad que tenía desde que era un jovencito en la escuela. Era curioso, tenía un interés innato de aprender más y siempre llamaba la atención de mis maestros y compañeros que esperaban que yo me destacase, lo cual me empujó a desempeñar un papel de liderazgo. Después de unos años se convirtió en algo natural. Dado que intentaba realizar mis tareas lo mejor posible, con frecuencia me invitaban a ser parte de algún comité o club, u ocupar algún cargo ya sea en la iglesia, en el trabajo o en la comunidad. Nunca me di cuenta que yo estaba liderando; más bien me veía como parte de un proceso, colaborando con otros y coordinando actividades. La idea de liderar fue tomando cuerpo lentamente, a medida que comencé a “visualizar” cosas que podían ser realizadas y transformarlas en realidades. Sin embargo, la idea de liderazgo que tenía en aquel entonces era bastante más precaria que el concepto que tengo actualmente.

¿Qué cosas cree que lo prepararon para su cargo como Gobernador General?

Las dos entidades que marcaron mi formación fueron mi hogar y la iglesia. Mis padres me inculcaron el “compás moral” e invirtieron tiempo y recursos en mi entrenamiento. Ellos crearon un ambiente seguro para que todos sus hijos pudiesen desarrollarse; nos inculcaron una rutina estructurada que se ha convertido en parte de mi estilo de vida. La iglesia era más que un lugar de adoración; era un centro de educación que pulía los aspectos de la educación que no eran enfocados en la escuela. Constituía un marco para aprender, actuar y entender el significado del servicio y la humildad. He sido afortunado de pasar toda mi vida en la iglesia, y todavía estoy aprendiendo cómo funcionar en este rol. Mi formación como maestro, pastor y administrador, junto con la bendición de una buena educación, me expusieron a una variedad de contextos sociales y comunitarios, lo cual ha sido útil para mi tarea pública.

Todos los senderos por los cuales transité en el correr de mi vida, y cada responsabilidad que cumplí, contribuyeron a que hoy me encuentre en este puesto. Es el summum bonum (en latín: “principal beneficio”) de mis experiencias, y utilizo una y otra vez lo aprendido para llevar a cabo mis responsabilidades actuales. Mi pasado profesional requería servir a personas que pertenecían a diferentes niveles y grupos. Ahora como Gobernador General para toda Jamaica considero que mi sendero fue tallado providencialmente, y puedo ver claramente cuan beneficiosas fueron algunas experiencias que, aunque difíciles en su momento, son útiles ahora.

¿Hay alguna persona específica que lo inspiró en su camino? ¿Cuál es su característica que más admira?

Estaría demasiado limitado si tuviese que nombrar una persona, dado que he aprendido de muchos individuos diferentes, incluso de algunos que no elegiría como modelos a seguir. Creo que lo que más me inspira en una persona es su integridad, confianza en Dios, amor, compasión, entrega total de servicio a los demás, creatividad y brillantez intelectual.

En su discurso inaugural, usted dijo algo que se ha convertido en el estribillo de sus discursos – “No existe ninguna cosa errada en Jamaica que no pueda ser corregida por medio de las cosas buenas de Jamaica”. ¿Qué cosas le gustaría inspirar a los jamaiquinos a lograr, tanto a corto como a largo plazo?

En ese discurso también esbocé la respuesta a su pregunta, que está siendo el principio guiador en mi responsabilidad actual. Es “yo creo”. Me he comprometido a inspirar a los jamaiquinos a creer en sí mismos y en su país, alcanzando su potencial para luego realizar una contribución intencional para crear un “mejor lugar para vivir, trabajar y criar sus familias”. Me gustaría que más jóvenes se involucrasen en el servicio comunitario, sintiendo esto como un llamado para toda la vida. Existen muchas áreas de la vida pública para las cuales no existen suficientes empleados competentes, que no solo trabajen para ganar un sueldo, sino que tengan como objetivo construir un país mejor. Necesitamos más individuos que puedan causar un impacto y cambiar el carácter del servicio público, haciendo que se convierta en algo que sea atractivo para los jóvenes recién recibidos, para que se integren al mismo con orgullo y con una idea acerca de la misión que tienen por delante.

¿Cuáles son los desafíos más grandes que tienen que afrontar los líderes mundiales actuales?

Creo que la gente se ha vuelto muy cínica y también desconfiada de los líderes, por lo que es muy difícil ganarse su confianza. Una vez que se crea cierta imagen sobre un líder, la oportunidad de ejercer influencia sobre la gente es limitada, por lo que la tarea es aún más difícil. Los puestos de liderazgo suelen estar asociados a poder e influencia, los cuales pueden ser muy tentadores, y los líderes deben recordar constantemente que se espera mejor conducta de ellos que de otros. Deben tener esto en la mira constante para no caer. La gente está perdiendo la esperanza y requiere ver evidencias claras antes de dar respuestas positivas a los líderes. Es como si los líderes debieran lograr ciertos milagros. Yo pienso, sin embargo, que si el líder logra comunicar en forma eficaz su visión, la gente se sentirá atraída y, a pesar del escepticismo, estarán dispuestos a “probarlo”. La clave está en lograr que esa visión se convierta en una realidad aceptable.

¿Cómo logra mantener el balance entre una vida pública muy ocupada y su rol privado que incluye ser esposo, padre y abuelo?

La familia es fundamental para el éxito y bienestar de cualquier individuo. Es difícil manejar las facetas pública y privada de modo que ninguna de las dos sufra. Dado que mi esposa está involucrada en la mayor parte de mis actividades, estamos juntos buena parte del tiempo; sin embargo, añoramos el tener tiempo libre y en tranquilidad. La tecnología y las visitas de la familia me ayudan a poder cumplir mi rol como padre y abuelo para mantener una estrecha relación familiar. Dado que mis hijos son adultos, necesitan menos atención y no ofrecen reparos en compartir su padre con el resto del país. Sin embargo, no cabe duda que los requisitos de la vida pública causan una mella en la familia.

¿Tiene algún consejo para quienes se sienten llamados a aceptar responsabilidades sirviendo en la iglesia, la comunidad o el gobierno?

Sí. Si sientes el llamado a realizar alguna tarea, hazla bien. A fin de cuentas, el estándar por el cual se mide a la gente es la calidad del servicio brindado a las personas. Y al servir a otros, uno sirve a Dios.

David S. Penner, Ph.D. es director del programa doctoral en Liderazgo de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Loma Linda, California. E-mail: dspenner@llu.edu.