Humberto M. Rasi

Diálogo con el fundador de esta revista

Humberto M. Rasi ha tenido una larga y fructífera carrera como profesor, redactor, editor, administrador educativo y autor. Nacido en Buenos Aires, Argentina, en el hogar de un pastor adventista, completó sus estudios secundarios y un programa preuniversitario de un año en el Colegio Adventista del Plata (actualmente Universidad Adventista del Plata). Mientras obtenía su título de Profesor de Lengua Española y Literatura, comenzó su carrera docente en el Instituto Adventista de Florida en Buenos Aires, (Argentina).

Junto con Julieta, su esposa, se trasladaron a Estados Unidos en 1962, donde su primer trabajo fue como traductor y editor en la Pacific Press Publishing Association. A una maestría en la Universidad Estatal de San José (California) le siguió un doctorado en Literatura Hispana en la Universidad de Stanford, con un énfasis en historia latinoamericana.

Entre 1969 y 1978 Rasi sirvió sucesivamente como profesor, jefe de departamento y decano de estudios de posgrado en la Universidad Andrews, con una pausa de un año posdoctoral en la Universidad Johns Hopkins (Maryland), gracias a una beca de la National Endowment for the Humanities.

Al volver a desempeñarse en la Pacific Press fue jefe de editores de las publicaciones internacionales (1978-1986) y supervisó la producción de libros y revistas en varios idiomas, entre ellos la edición en español de siete volúmenes del Comentario Bíblico Adventista.

En 1987, Rasi se unió al personal cosmopolita de la Asociación General como director asociado del Departamento de Educación. En 1990, pasó a ser director del sistema de educación global de la Iglesia Adventista, puesto que mantuvo con distinción hasta su jubilación en 2002. Durante su liderazgo, el ministerio de la educación global de la iglesia contaba con más de un millón y medio de estudiantes en ciento cuarenta y cinco países de todo el mundo. Entre sus iniciativas se cuentan: un mayor enfoque en el desarrollo y la integración de la fe y el aprendizaje desde la escuela primaria hasta la universidad, y el establecimiento de Diálogo Universitario, revista internacional que aborda las necesidades intelectuales, espirituales y sociales de los estudiantes adventistas que asisten a instituciones seculares de nivel terciario o universitario, tanto sean públicas como privadas.

Las actividades eruditas de Rasi incluyen la autoría de numerosas publicaciones en inglés y español acerca de religión, áreas literarias y educación. En reconocimiento a sus logros profesionales, tres universidades le concedieron doctorados honorarios. En el 2002, la Asociación General reconoció su contribución a la educación adventista concediéndole su máximo galardón: la Medalla de Distinción.

Actualmente, entre las filas de los “jubilados”, Rasi continúa dando conferencias, publicando y dirigiendo proyectos especiales en el ámbito de la educación superior y la apologética cristiana.

La mayor parte de su vida profesional se ha centrado en la educación y las publicaciones. ¿Qué le atrajo de estas áreas?

Jesús escogió venir a este mundo como Maestro. Él es mi modelo. Ser un agente en el desarrollo de jóvenes, en el contexto de la educación cristiana, ha sido un gran privilegio. Fui bendecido con varios profesores destacados que me enseñaron a pensar crítica y creativamente, y eso es lo que he tratado de transmitir a mis alumnos.

Nuestra mente se expande a medida que la alimentamos con ideas verdaderas que pueden transformar la vida. Durante siglos, esas ideas se han comunicado principalmente a través de libros y otras publicaciones. Pensemos por ejemplo, en el impacto positivo que las copias impresas de la Biblia han tenido en las vidas de millones de personas alrededor del mundo. Por estos motivos he disfrutado de la investigación y la escritura, como así también de ayudar a los demás a compartir sus ideas con un público más amplio, a través de la página impresa. Mis dos abuelos estuvieron involucrados en las publicaciones, por lo que considero que la tinta de algunas imprentas corre por mis venas.

En los últimos años, los medios electrónicos se han convertido en otra importante fuente de información. Pero es imprescindible usar discernimiento al enfrentar la avalancha de información que conlleva. Nuestro blanco como cristianos debe ser la sabiduría; la capacidad de elegir la mejor manera de alcanzar las más altas metas en la vida.

¿Qué aspectos de su trabajo en la educación le han dado las mayores satisfacciones?

Después de dejar el aula y pasar a la administración, me he centrado en el fortalecimiento de la identidad y la misión de las escuelas y universidades adventistas, y la utilización del proceso de acreditación para elevar los estándares de calidad de nuestra oferta académica y profesional. En 1987, en asociación con el Dr. George Akers, en ese momento director mundial del Departamento de Educación de la Iglesia Adventista, pusimos en marcha el Instituto de Enseñanza Cristiana, cuyo propósito era ayudar a los educadores adventistas a integrar su fe y valores bíblicos con las materias de su especialidad. Después de la coordinación de cuarenta seminarios en muchos países del mundo, hemos sido capaces de publicar un total de treinta y ocho volúmenes de Christ in the Classroom (Cristo en el salón de clases), una serie de más de setecientos ensayos en varios idiomas (http://ict.adventist.org y http://fae.adventist.org).

¿Qué proyectos de libros han sido los que más le gustaron?

Durante diez años trabajé como editor y colaborador del Manual de Estudios Latinoamericanos, producido por la Biblioteca del Congreso (EE. UU.), y varios de mis artículos y ensayos fueron publicados en revistas profesionales. Además, he editado con el Dr. Fritz Guy, Meeting the Secular Mind: Some Adventist Perspectives (Andrews University, 1985, 1987). Considero que es una influencia positiva entre los lectores reflexivos. Después de mi jubilación, he coeditado junto con el Dr. L. James Gibson, Fe y Ciencia: 20 investigadores cristianos responden a preguntas básicas sobre el universo y la vida (Adventus-ACES, 2012), que incluye veinte capítulos escritos por especialistas. Este trabajo ha sido publicado en inglés, portugués, ruso y español. También editamos junto a la Dra. Nancy Vyhmeister un libro paralelo titulado Always Prepared: Answers to Questions about Our Faith (Pacific Press, 2012)1 que se tradujo a varios idiomas. Ambas obras son útiles para los estudiantes universitarios y profesionales adventistas que quieren explicar y defender su cosmovisión y creencias cristianas fundamentadas en la Biblia.

Entiendo que actualmente dirige un consorcio llamado Adventus. ¿Qué es, y qué necesidades suple?

Adventus es un consorcio de trece universidades adventistas de América Latina y cuenta con el apoyo del Departamento de Educación de la Asociación General. El consorcio publica y distribuye libros académicos y profesionales de autores adventistas en español, como así también en inglés, francés y portugués. Con más de cuatrocientos títulos, Adventus (www.adventus21.com) aborda la falta de libros de texto en español en nuestras universidades y proporciona oportunidades para publicar las investigaciones llevadas a cabo por profesores y académicos.

Entiendo que usted ha publicado recientemente un libro acerca del medioambiente. ¿Qué nos dice al respecto?

Me sentí feliz de servir como coeditor junto a los Dres. Stephen Dunbar y James L. Gibson al publicar Entrusted: Christians and Environmental Care (Adventus, 2013). Creo que es el primer libro adventista que trata el tema con profundidad y amplitud. Un grupo internacional de autores responde a veintitrés preguntas sobre la responsabilidad que tenemos como administradores de nuestro hogar terrenal. Sus enfoques son diversos: bíblico, educativo, ético, científico y teológico (www.adventus21.com).

A través de los años, ha mostrado un interés especial por los adventistas que estudian en las universidades públicas. ¿Por qué es eso?

Mis propios estudios en las universidades públicas y privadas me han dado una idea de las oportunidades y los riesgos de las mismas. Demasiados estudiantes adventistas abandonan su fe y se apartan de la iglesia. La dolorosa pérdida de jóvenes brillantes me llevó a recomendar en 1987 la creación de una comisión de trabajo de la Asociación General, AMiCUS (por las siglas en inglés del Ministerio Adventista para los Estudiantes Universitarios) que en español se identifica como CAUPA. La comisión incluye los ministerios de Capellanía Adventista, y los Departamentos de Educación y Jóvenes. Su propósito es proporcionar orientación y apoyo a las iniciativas regionales que ministran a miles de estudiantes adventistas de todo el mundo. Nuestra iglesia quiere y necesita a cada uno de ellos. Al concluir sus estudios, pueden unirse a la Red de Profesionales Adventistas (http://apn.adventist.org) en forma gratuita. APN es un registro global de profesionales adventistas que ayuda a localizar profesionales en cualquier disciplina, a quienes tratan de ofrecer empleo o tareas misionales.

Este año, Diálogo Universitario cumple veinticinco años de vida. ¿Por qué decidió lanzar esta revista?

Diálogo Universitario se inició como parte del proyecto AMiCUS. Es interesante destacar que fue la primera revista que la Asociación General de la Iglesia Adventista publicó en ediciones paralelas –español, francés, inglés y portugués. Dirigida a estudiantes universitarios adventistas en universidades seculares, mi esperanza era estimularlos a saber, vivir y compartir mejor su fe durante sus estudios en un ambiente que a veces es hostil a las creencias, valores y estilo de vida bíblicos. A través de esta revista, quise reafirmar el alto valor de nuestra comunidad de fe, y animarlos a ser embajadores en sus centros de formación, donde están los futuros líderes del mundo. Creo firmemente que el mensaje adventista es coherente y transformador de vidas; se puede presentar elocuentemente y sin temor. (http://dialogue.adventist.org.

Como exdirector de Diálogo Universitario (1991-2005) y jefe de redacción (1989-2007), recuerdo las largas horas dedicadas a esta publicación y las considero una buena inversión. La mayoría de las revistas surgen y desaparecen. Estamos encantados de ver que Diálogo Universitario ha alcanzado el promedio de edad de sus lectores actuales: veinticinco años. Varios de sus ensayos han sido citados en publicaciones científicas.

¿Puede decirnos algo acerca de su familia?

Julieta y yo hemos sido bendecidos con dos hijos que son ahora profesionales cristianos y buenos padres. Leroy es cirujano ortopédico y Sylvia, completó un doctorado en lingüística, es profesora universitaria y jefa de un departamento académico. ¡Tenemos tres nietas!

Puedo ver que está bien ocupado pero sería interesante saber si tiene tiempo para algún hobby.

¡Ciertamente! Tocar el piano y escuchar buena música. Cuando era joven cantaba en coros y cuartetos masculinos y dirigí grupos musicales. Con mi esposa disfrutamos de viajes culturales y hemos tenido el privilegio de visitar y fotografiar sitios históricos en las tres Américas, Asia, Europa y Medio Oriente. También me atraen las cuestiones relacionadas con la geología y la paleontología, por lo que tengo una pequeña colección de fósiles.

¿Cómo se mantiene saludable y activo en su jubilación?

Yo era un niño enfermizo, pero Dios milagrosamente restauró mi salud y me ha protegido a través de mis viajes. Mis padres me dieron un vivo ejemplo y sabios consejos respecto de los principios y estilo de vida bíblicos. Una dieta basada en vegetales, ejercicio físico diario, y mucha agua, ayudan a mantener la salud física. La amistad con Dios, estar contento con lo que tengo y ayudar a los demás, crea una actitud positiva frente a la vida. Por supuesto, ¡tener una esposa buena y comprensiva ha sido otra bendición!

¿Qué consejo le gustaría ofrecer a nuestros lectores en todo el mundo?

La fe y el estilo de vida adventista constituyen una fuerza dinámica y viva que puede transformar a los individuos y las comunidades para siempre. Atesoren los dos. Ustedes son estudiantes universitarios y, como tal, cada uno es parte de una minoría privilegiada: sólo el uno por ciento de la población mundial. Saquen el mayor provecho de la oportunidad que tienen. Dios ha dado muchos talentos a cada uno, y los ha puesto en el campus de la universidad con un doble propósito: prepararlos para una vida de servicio generoso a la vez que son sus representantes especiales ¡Cumplan su misión! ¡Cumple tu misión! Al poner a Cristo y sus enseñanzas en el centro de tu vida todos los días, él promete ser tu amigo y guía fiel (Proverbios 3:5-7). Con tus prioridades en orden y un claro objetivo, ¡tendrás éxito!

Sylvia Gregorutti (Ph.D., Universidad de Georgetown) se ha especializado en lingüística (aplicada y sociolingüística); preside el Departamento de Lenguas Modernas en el Pacific Union College (California), donde es profesora de italiano y español. Mientras era estudiante universitaria, colaboró con artículos y entrevistas para Diálogo Universitario. E-mail: srasi@puc.edu.

Humberto Rasi: hmrasi@gmail.com.

  • La traducción al español está en proceso y se publicará a través del sello Adventus.