Margaret C. Ashby

Diálogo con una destacada funcionaria del servicio postal de Barbados

Poco se imaginaba que un día sería llamada a servir a su país en un puesto de alta responsabilidad. Pero en la actualidad, Margaret Ashby es una respetada funcionaria gubernamental y una apreciada administradora del Servicio Postal de Barbados.

De familia adventista, Ashby creció disfrutando las actividades de la iglesia en un país donde el seis por ciento de la población es adventista. Sin embargo, durante su juventud, se alejó de Dios, pero a lo largo de ese duro período descubrió cuán paciente era Dios con ella. Y más tarde volvió a la iglesia.

Su nueva relación con Dios no fue lo único que comenzó a llenar su vida de sentido. Su carrera en el sector postal, que había comenzado en 1977, también empezó a ofrecerle perspectivas interesantes. Durante años, su trabajo le había parecido insignificante, pero Dios puso una nueva idea en su corazón: volver a estudiar. Así lo hizo, aun cuando no tenía suficiente confianza en sus propias capacidades –especialmente en matemáticas, una materia obligatoria en el área de estudio que le interesaba. Pero Dios la ayudó y al tiempo, obtuvo una Licenciatura en Informática y Administración, y una Maestría en Administración de Recursos, especializándose en Cambio Climático.

Entonces Dios abrió las puertas en su país y a nivel internacional ya que desde octubre de 2012, Ashby es viceadministradora de los correos de Barbados y presidenta de uno de los comités de la Unión Postal Universal –una agencia especializada de las Naciones Unidas.

Ashby está casada con Michael y tienen dos hijas. Actualmente es la directora de los Ministerios Personales en la iglesia adventista a la que asiste.

Margaret, cuéntenos acerca del comienzo de su carrera en el Servicio Postal de Barbados.

Apenas había terminado mi educación obligatoria no tenía grandes aspiraciones para mi vida, porque sentía que era lenta para el aprendizaje y eso era un obstáculo importante para tener éxito en la educación superior. Por más de treinta años estuve en un puesto sin mayores responsabilidades, en el área de servicio de atención al cliente. No había posibilidad de cambio y no veía perspectivas de crecimiento.

Ahora se encuentra en uno de los puestos de mayor responsabilidad. ¿Cómo llegó hasta allí?

Dios hizo algo especial para mí en un momento determinado. Aun cuando estaba casada y tenía dos pequeñas hijas, Dios impresionó mi mente con la necesidad de volver a estudiar. A mi entender, eso era realmente demasiado. Mi temor por las matemáticas era considerable –esta materia era obligatoria si quería proseseguir estudiando– y además mi autoestima jugaba en mi contra. Por otro lado, había estado lejos de Dios por un cierto tiempo y mi fe en él se había debilitado. Pero era evidente que Dios quería que avanzara en mis estudios; él tenía un plan para mi vida.

Sin embargo obtuvo un título en informática y administración. ¿Que sucedió con su temor por las matemáticas?

Esta ciencia constituía una parte importante en el primer examen que tuve que hacer para poder retomar los estudios. Pensé que nunca lo lograría. Pero Dios me recordó que teníamos un libro de matemáticas en casa. Lo usé y me ayudó, sin lugar a dudas; pero cuando tuve las hojas del examen sobre el pupitre me di cuenta que me pedían que resolviera todo un sistema complejo de problemas y no solo problemas independientes entre sí. Miraba esas hojas y sabía que no lo lograría. No podía imaginar por dónde comenzar. Entonces, tomé los papeles y me dispuse a entregarlos sin completar nada, aunque apenas hubiesen pasado quince minutos desde el comienzo del examen. Cuando me puse de pie para irme, algo me golpeó las rodillas y caí en mi asiento. Era como si Dios me estaba diciendo: “¿Adónde vas? Lee nuevamente las preguntas y no mires la totalidad de los problemas, avanza paso a paso”. Eso fue lo que hice y logré contestar todas las preguntas. Al salir del aula, hablé sobre mis respuestas con un compañero, segura de haber fallado. Pero él me dijo: “Has respondido correctamente!”

M. Ashby representando los intereses de su país en una reunión plenaria de la Unión Postal Universal.

Entonces, ¿cuál fue el resultado?

Para comenzar, mi examen se perdió. Los examinadores sabían que lo había hecho, pero no lo podían encontrar. Finalmente lo encontraron, varias semanas más tarde. Pero igual tuve que esperar bastante tiempo para conocer el resultado. Una tarde, cuando me dirigía a una clase, oí la voz de mi profesora y decidí preguntarle; no podía esperar más. Con una audacia ajena a mí, entré al aula donde ella estaba dando clase a unos treinta estudiantes. Le pregunté sobre mi resultado y me dijo: “No tienes que preocuparte, Margaret, obtuviste una buena nota!” Incrédula, le respondí: “Es imposible!” y la clase entera estalló en risas.

¿Tal vez Dios quería enseñarle algo usando su temor por las matemáticas y su baja autoestima?

Así lo creo. Dios quería mostrarme que no hay nada demasiado difícil para él. Aquella misma noche, cuando iba de regreso a mi casa, sola en el vehículo, oí claramente una voz desde el asiento trasero que me preguntaba: “Margaret, ¿cuándo confiarás en mi?” Giré mi cabeza sorprendida, aunque yo sabía que no había nadie. Me di cuenta que Dios se interesaba en mí y que, a pesar de ser lenta para el aprendizaje, podría tener éxito en los estudios.

Debe haber aprendido bien estas lecciones ya que ha estado colaborando como consejera en el área de la autoestima.

Creo que he mejorado considerablemente en esa área. Me pidieron que organizara cursos sobre autoestima y servicio de atención al cliente durante los cursos de orientación para nuevos empleados del Servicio Postal de Barbados. Esta experiencia me dio muchas satisfacciones y pude compartir mi historia personal y lo que Dios puede hacer cuando reconocemos que necesitamos su ayuda.

¿Cómo respondían los participantes cuando les hablaba acerca de su fe?

La Iglesia Adventista es muy conocida en Barbados y, en general, la gran mayoría de la población es cristiana, así que no es nada difícil hablar de estos temas.

¿Cómo hace con las responsabilidades laborales y la observancia del sábado?

En Barbados, el servicio postal no provee servicios durante los fines de semana, excepto cuando se trata de largos fines de semanas festivos. Sin embargo, desde el comienzo compartí mis principios con mis colegas y superiores, y me mantuve firme en mi decisión de no trabajar los sábados. Siempre se respetó mi decisión y todos saben y aprecian, que pueden contar conmigo en cualquier otro momento de la semana.

Finalmente llegó a la cumbre de la organización. ¿Cómo sucedió esto?

Gané un concurso para el puesto de “Funcionario principal de formación profesional”, en la División de la Formación profesional del Gobierno de Barbados. Dieciocho meses después volví a trabajar en el Servicio Postal, después de haber ganado el concurso para el puesto que ocupo actualmente. Al postular para estos cargos, que me llevarían a desempeñarme en cargos de alta responsabilidad, pude sentir claramente que Dios me animaba a avanzar y me guiaba de la mano. Recuerdo, por ejemplo, que cuando recibí una carta donde se me informaba que mi nombre había sido retenido para una entrevista para el puesto de viceadministradora general de correos, me di cuenta que en esa fecha estaría en Inglaterra para asistir a la graduación de mi hija en la Universidad de Cambridge. Entonces, me puse en contacto con la Agencia de Recursos Humanos del gobierno para explicarles la situación. Para mi sorpresa, me dijeron que esperarían a que regresara para dar lugar a la entrevista. Y, cuando poco tiempo después recibí la carta que anunciaba mi nombramiento, me quedé sin palabras. Dios había estado conmigo, guiándome en cada paso y sabía que continuaría haciéndolo.

No hace mucho que está en este cargo y ya está representando a su país en el sistema de las Naciones Unidas.

Barbados tiene la presidencia de uno de los comités del Consejo de Administración de la Unión Postal Universal. Este comité se ocupa de los asuntos de cooperación y desarrollo. Estas reuniones se realizan dos veces por año y reúnen a los delegados de 192 países. En este comité, tratamos asuntos de desarrollo que son claves para el crecimiento del sector postal a escala internacional. Es un honor que mi país tenga la responsabilidad de presidir estas deliberaciones. Y para mí es un privilegio poder servir no solo a Barbados, sino también a los demás países miembros de la Unión Postal Universal.

¿En qué área del sector postal tiene mayor interés?

La innovación es lo que más me interesa. Estoy convencida de que el correo postal tiene un gran potencial de innovación. En ciertos lugares del mundo, innovar puede ser un gran desafío y una gran necesidad al mismo tiempo. El correo tiene una larga historia y se puede construir sobre esa base ya que se sabe lo que funciona mejor, y así se lo puede mantener al día con el desarrollo de la economía y la sociedad. Disfruto al crear innovadoras estrategias de mercadeo que pueden llevar adelante al correo en donde me desempeño. La creatividad innovadora necesita una buena metodología y estos dos elementos me resultan especialmente inspiradores.

M. Ashby al frente de la sede mundial de la Unión Postal Universal en Berna, Suiza

¿Qué mensaje final quisiera dejar a los lectores de Diálogo?

En primer lugar, quisiera recordarles que no hay que avergonzarse de ser adventista. Yo me siento muy orgullosa y feliz de ser adventista y de poder servir al gobierno de mi país. Dios necesita adventistas fieles y comprometidos en todos los sectores de la sociedad y ha prometido su dirección a todo aquel que esté dispuesto a seguirlo.

Y en segundo lugar, quisiera dejar un mensaje para los estudiantes. Creo que no es por casualidad que me estén haciendo esta entrevista para una revista para estudiantes. Lo peor que pueden hacer es dejar a Dios fuera de la ecuación, durante su trayectoria estudiantil. Muchas veces uno cree que cuanto más tiempo se pase con los libros, mejor entenderá lo que está estudiando. Pero las cosas no son así, porque hay otra faceta importante. La clave del éxito es involucrarse en alguna responsabilidad en la iglesia local y ser un miembro activo. Es necesario cultivar el hábito de asistir a los cultos organizados por la iglesia. Si tienen facilidad para aprender, probablemente puedan arreglárselas solos. Pero, si ponen a Dios en primer lugar, se sorprenderán de lo que él será capaz de hacer con y por ustedes. Si no tienen facilidad para aprender, pero ponen a Dios en primer lugar, él se encargará de llevarlos hacia la cima. Dediquen tiempo a la iglesia y su misión. Dios los está esperando y tiene un plan especial para la vida de cada uno de ustedes.

Lorena Mayer (Maestría en Comunicación Internacional, University of Southern Queensland, Australia) trabaja en la Unión Postal Universal en Berna, Suiza. E-mail: lofimay@gmail.com.

Margaret C. Ashby: margaret_ashgy@bps.bb.