Diálogo Universitario: 25 años de ministerio global

La historia de esta publicación comienza con un lanzamiento ambicioso, una perspectiva internacional y un número creciente de autores y lectores.

El 25º aniversario de la fundación de esta revista ofrece una oportunidad ideal para celebrar y recordar el trayecto recorrido. Diálogo Universitario nació como respuesta a una necesidad real: miles de estudiantes adventistas en instituciones de nivel superior en muchos países del mundo que corrían el riesgo de perder su fe en Dios y de abandonar sus convicciones bíblico-cristianas. ¿Cómo ayudarlos?

Siendo que yo mismo había sido estudiante universitario en la Argentina y en los Estados Unidos, y que había conversado con muchos jóvenes en mis viajes, conocía bien esos desafíos. Me pareció esencial buscar una manera de nutrir su fe, proveerles argumentos para defender sus convicciones bíblicas e involucrarlos en la misión adventista, primero como estudiantes y luego como profesionales de éxito. El hecho de haber trabajado en Pacific Press como vicepresidente para asuntos editoriales me había preparado para el lanzamiento de una revista. Sin embargo, este proyecto se sumaría a mis otras responsabilidades y tendríamos que superar algunos obstáculos.

Con todo, el Departamento de Educación de la Asociación General, donde por entonces yo trabajaba, vio luz en el plan, y desde otros dos departamentos nos animaron a avanzar. Pronto preparamos una maqueta de la revista, que incluía una encuesta a los lectores. Esa iba a ser la primera publicación periódica que la sede mundial de la Iglesia Adventista lanzaría en cuatro ediciones paralelas: español, francés, inglés y portugués. En la página editorial anunciamos sus objetivos: Ayudar a los universitarios (1) a conocer mejor su fe, (2) a vivir su fe de manera más coherente, y (3) a compartir su fe de manera más efectiva. El índice bosquejaba su contenido en “departamentos”: Ensayos, Perfiles, Logos, Vida universitaria, En acción, y Para tu información.

Pero ¿qué nombre tendría la nueva revista? Después de elaborar una lista sugerente, consultamos a los miembros de la recientemente creada Comisión de Apoyo a los Universitarios Adventistas, a sus representantes regionales y a varios estudiantes. El Dr. Gordon Madgwick, secretario ejecutivo de la Comisión de Educación Superior Adventista de la División Norteamericana, recomendó el nombre que finalmente fue escogido; sus palabras fueron decisivas: “Si desean interesar a este grupo especial de lectores a nivel internacional, Diálogo debe formar parte del nombre de la revista”. Inmediatamente completamos el diseño de la cubierta y enviamos a la imprenta Diálogo Universitario, con 36 páginas y una tirada optimista de 33.500 ejemplares: 18.500 en inglés, 8.500 en español, 4.000 en portugués y 2.500 en francés.*

Pocos días después comenzamos a recibir por correo un número creciente de encuestas. Era evidente que la nueva revista satisfacía una necesidad intelectual y espiritual de miles de universitarios adventistas. Varios lectores habían añadido comentarios al formulario de la encuesta. Las cartas llegaban con el sello postal de Botsuana, Canadá, Colombia, Estados Unidos, Francia, Papúa Nueva Guinea, República Dominicana, Sudáfrica y otros países. Los lectores formulaban preguntas, nos hacían algunas críticas, sugerían temas y nos pedían más informaciones.

N. Axford, que estudiaba en el Clark Community College de Vancouver, Washington, EE.UU, nos agradeció el lanzamiento de la revista y añadió: “Se publica tan poco material para los universitarios adventistas… Diálogo nos ayudará a quienes, como yo, pensábamos que la iglesia se estaba olvidando de nosotros y que, por nuestra parte, estábamos empezando a olvidarla. Sugiero que en números futuros incluyan artículos escritos por universitarios acerca de cómo mantenernos activos en la vida de la iglesia local, cómo hacer que nuestra fe cristiana influya en la institución donde estudiamos y cómo mantener una relación personal con Cristo cuando nos sentimos tentados a imitar otros estilos de vida”. Esto nos animó a incluir la sección Cartas a partir del segundo año de publicación.

Otra nueva sección, titulada Intercambio, llegó a ser muy popular en esos años anteriores a la red electrónica. Allí se incluía el nombre, la dirección postal y una breve nota biográfica de lectores interesados en mantener correspondencia con otros universitarios y profesionales adventistas. El volumen de postales, cartas y fotos que cruzaban las fronteras contribuyeron a establecer amistades duraderas y, en algunos casos, resultaron en bodas. A nuestra oficina llegaban notas de agradecimiento y fotos de parejas que unían regiones del mundo como Chile y Noruega, norte y sur de Brasil, Cuba y Méjico y a veces retratos de niños que habían nacido en esos hogares establecidos por Diálogo. En números posteriores añadimos más secciones sugeridas por nuestros lectores: Libros, En primera persona y Foro abierto.

Diálogo también contribuyó al establecimiento de asociaciones de estudiantes adventistas en varios centros universitarios, proveyendo pautas de organización, sugiriendo actividades y recomendando el nombramiento de capellanes. Desde estas asociaciones se formaron grupos de oración, patrocinaron Días de la Biblia, donaron libros adventistas a las bibliotecas universitarias y lanzaron programas de servicio a la comunidad y campañas evangelizadoras. En muchos casos, las asociaciones recibieron reconocimiento formal por parte de los directivos de las universidades, y autorización para realizar actividades en el recinto universitario. En un país africano, por ejemplo, los estudiantes adventistas se reúnen cada sábado para realizar el culto de adoración en amplios auditorios de varias universidades públicas. En otros centros del continente los administradores universitarios han donado terreno para que los adventistas construyan templos con espacio para proveer cursillos de nutrición y para dejar de fumar y también tutoría estudiantil. ¿Cuál fue el factor decisivo? Varios estudiantes y profesores habían dejado de fumar y adoptado un régimen alimentario más saludable gracias a la iniciativa de estas asociaciones estudiantiles.

Sin embargo, en otros países los universitarios todavía enfrentan el desafío de clases, trabajos prácticos y exámenes, los sábados. Diálogo informó que en un país asiático las universidades requerían que para completar sus estudios de medicina y odontología y recibir su diploma los candidatos debían participar en la ceremonia de graduación, que tenía lugar en sábado. Allí nuestros fieles estudiantes tuvieron que esperar entre seis y siete años hasta que, en respuesta a sus oraciones, los directivos concedieran una excepción y de esa manera pudieron recibir los diplomas e iniciar su carrera profesional.

En un país del África Occidental el capellán adventista de esa región obtuvo una entrevista con el Ministro de Educación para interceder a favor de los universitarios que se atrasaban en sus estudios debido al requerimiento de asistir a clases y rendir exámenes en sábado. El capellán le obsequió ejemplares de Diálogo en francés e inglés, mostrándole que la asociación de universitarios adventistas local formaba parte de una red internacional. El funcionario quedó tan bien impresionado con las revistas y el testimonio de los estudiantes que les entregó un documento concediéndoles el derecho a rendir sus exámenes en un día que no fuera sábado. Al final de la entrevista, les pidió que lo suscribieran a Diálogo Universitario para recibir la revista regularmente.

Durante estos 25 años los autores de los artículos y los profesionales perfilados en Diálogo han aportado evidencia de que continúa aumentando el número de adventistas que superan el desafío de la universidad secular sin abandonar su fe bíblica. Además, nos ha animado a observar la frecuencia con que los ensayos publicados en Diálogo han sido citados en publicaciones académicas y de investigación.

La historia de la revista requiere mencionar el aporte de cuatro especialistas que fueron elevando su calidad. Gerard Latchman realizó la transición del maquetado manual al diseño electrónico de sus páginas. Beverly Rumble verificó cuidadosamente la información contenida en la edición en inglés. John Fowler concedió al texto inglés elegancia literaria. Julieta Rasi, coordinó con destreza la preparación, publicación y distribución de las cuatro ediciones de la revista, con el apoyo de un grupo internacional de traductores y editores.

Ahora que Diálogo Universitario celebra su 25º aniversario –la edad promedio de nuestros lectores– queremos expresar nuestra gratitud a Dios por habernos guiado a lo largo de estos años y al equipo que ha continuando preparándola. Sabemos que los números publicados, sus centenares de artículos y los casi dos millones de ejemplares en cuatro idiomas han llegado a la mayoría de los países del mundo, ayudando a miles de universitarios a conocer, vivir y compartir mejor su fe. Los nuevos lectores interesados en leer algunos de los artículos de ediciones anteriores pueden encontrarlos en http://dialogue.adventist.org. Oramos al Señor para que este diálogo global de universitarios adventistas continúe animadamente hasta que Jesús regrese en gloria.

Humberto M. Rasi (Ph.D., Stanford University) fue fundador y redactor jefe de Diálogo Universitario (1989-2007). Su dirección electrónica: hmrasi@gmail.com.

*En la actualidad la versión impresa se distribuye de la siguiente manera: 11.350 ejemplares en español; 7.200 en inglés; 7.000 en portugués; 1.850 en francés. Además se publica en las cuatro lenguas y en forma integral en el sitio http://dialogue-adventist.org. Nos place informar que próximamente aparecerá una versión digital en italiano.

Durante estos 25 años de vida Diálogo ha tenido diversas portadas.