EDITORIAL

Nuevo director para el ministerio en los campus universitarios

En nombre de Diálogo, le doy la bienvenida a Jiwan Stefan Moon, quien pasa a ser miembro de AMiCUS (en español corresponde a CAUPA – Comisión de Apoyo a Universitarios y Profesionales Adventistas) y asesor de Diálogo.

El Dr. Moon fue nombrado en el mes de abril cuando tuvo lugar el Concilio de Primavera de la Asociación General. Su cargo lleva el nombre de director asociado del Departamento de los Ministerios Juveniles, y su tarea será ministrar en las universidades que no pertenecen al sistema de educación de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, y suplir así una necesidad muy importante. Su tarea tendrá que ver con un ministerio en relación a los estudiantes adventistas que estén estudiando en universidades seculares o de otras denominaciones.

¿Por qué este énfasis especial en los campus de las universidades? En primer lugar, hay más estudiantes adventistas del séptimo día en campus públicos que en las 113 universidades y colegios de nivel terciario de la iglesia alrededor del mundo. Por otra parte, estos jóvenes son de vital importancia para la misión y futuro de la Iglesia Adventista. Las oportunidades que poseen para trabajar y testificar, requieren de creatividad y autenticidad. Dios tiene una tarea especial para ellos, que nadie más puede realizar. Con el poder del Espíritu Santo y apoyados por la iglesia, no existen límites para la influencia positiva que pueden brindar al mundo. De esta manera podrán sentirse acompañados y respaldados.

Moon es pastor ordenado y tercera generación de adventistas. Su padre fue el primer misionero enviado a Filipinas por la Unión Coreana. Ceció en el campo misionero. Esto no solo lo enriqueció en relación a otras culturas, sino que también le otorgó la oportunidad de aprender inglés y tagalo. A esto se le agregan los veinte años de investigación y experiencia trabajando con jóvenes. Antes de realizar esta tarea trabajó como pastor en una congregación multicultural en Canadá. Su doctorado, obtenido en la Universidad Andrews, se centró en el aconsejamiento y el discipulado. El “Dr. J.”, como es conocido en forma afectuosa, y su esposa Jessica, tienen tres pequeñas niñas. Su esposa es una maestra de nivel primario que habla inglés, portugués, francés y español.

A través de su experiencia y dinamismo el Dr. Moon brindará una planificación estratégica para apoyar a los jóvenes alrededor del mundo. Sus responsabilidades incluyen iniciativas de discipulado, especialmente en las áreas de espiritualidad, evangelismo y la integración social de alumnos adventistas en campus públicos. Como primera tarea, está confeccionando un listado actualizado de asociaciones de estudiantes adventistas que funcionan alrededor del amplio mundo, ya que sus actividades se canalizarán a través de estas asociaciones. Asimismo supervisará el entrenamiento de aquellos que están involucrados en el liderazgo o también llamado capellanía en los diversos ámbitos académicos. Junto a otros, supervisará la preparación de recursos materiales y de promoción, a la par que conducirá una evaluación periódica de las necesidades y de los programas que apoyan los ministerios en los campus públicos.

“Si tratamos a nuestros estudiantes adventistas de nivel superior como campos misioneros, ellos continuarán siendo campos misioneros” es el concepto básico de Moon.

Asimismo tiene palabras de saludo para cada uno de los estudiantes: “Recuerden, no estamos aconsejándolos y discipulándolos para que expongan al mundo una identidad cristiana en forma pasiva; queremos que sean activos y dinámicos, mostrando esta identidad en un servicio desinteresado. ¡Cada uno está llamado a ser un misionero! Un joven me dijo: ‘¡Tenemos demasiados animadores, conciliadores y líderes, pero no suficientes modelos a seguir, mentores y líderes que sean siervos!’”

En sus años universitarios el propio Moon sintió que sus dudas acerca de Dios se multiplicaban. Sus padres lo animaron a participar en una experiencia misionera breve. Durante el período de orientación estuvo rodeado por asistentes que eran más jóvenes que él y pensó ¿Cómo pueden ser misioneros si algunos acaban de salir de la escuela secundaria? Pero las doce semanas que duró esa experiencia fueron tiempo suficiente para convencerlo cabal y totalmente a confiar y “nunca subestimar el poder de Dios”.*

Comparte tus ideas para el ministerio en los campus con el “Dr. J” en Facebook (iFollow- Adventist Public Campus Ministries), Twitter (Jiwan4ever), o por correo electrónico (moonj@gc.adventist.org). También te invitamos a compartir informes y fotografías con los lectores de Diálogo, de lo que tú y tu grupo están haciendo. ¡Esperamos ansiosamente recibir informaciones de muchos, alrededor del mundo!

—Lisa M. Beardsley Hardy,

Editora

* Jiwan Moon, “Bautizado por Fuego,” Adventist Review (Edición Mundial), 11 de diciembre, 1997, 8-11.

Lisa M. Beardsley Hardy (Ph. D., Universidad de Hawaii en Manoa) es directora de Educación en la sede mundial de la Asociación General de la Iglesia Adventistas del Séptimo Día, Maryland, EE.UU. E-mail: beardsleyl@gc.adventist.org.