Promesas y peligros de los medios sociales

Con la comunicación instantánea global al alcance de los dedos, el intercambio de información a través de medios de comunicación social exige consideración y cuidado.

Eres de la Generación Y, parte de la generación de los millennials. Si naciste en la era digital –1980 en adelante– es probable que no recuerdes un momento en que no se haya podido utilizar Google o Yahoo para ayudarte con los deberes escolares, buscar una definición, o mirar el pronóstico del tiempo para ver qué ropa llevar al viaje. Tu generación se ha vuelto tan dependiente de la tecnología que en promedio envías y recibes 88 textos por día.1 Pero no se trata sólo de tu generación; muchas personas de todas las edades se sienten “desnudas” sin su teléfono celular.

La segunda década del siglo XXI, con el meteórico ascenso de nuevas tecnologías –como Kindles, iPads, Fitbits y smartphones– también ha fomentado el crecimiento de muchos medios sociales. Además de Facebook, los sitios más nuevos que destacan fotos y blogs –como Tumblr, Pinterest, Instagram y Twitter– están creciendo en popularidad. La mayoría de estos sitios han sido iniciados por jóvenes empresarios creativos.2

Las aplicaciones se multiplican por miles para su uso en educación, salud, trámites bancarios, gobierno, entretenimiento, comercio, y el hogar. YouTube tiene excelentes videos educativos, junto con todo tipo de videos personales, y prestigiosas universidades ofrecen clases por Internet que permiten a los estudiantes de todo el mundo acceder a grandes profesores con poco o ningún costo.

Este artículo examina los dos lados de los medios sociales: los beneficios de su uso, y también sus peligros. Como ejemplo, su uso incorrecto puede provocar que tus calificaciones se vayan a pique –antes que puedas darte cuenta lo que ha sucedido– o que se destruya tu reputación porque alguien ha publicado un video o una foto de ti.

Nada es verdaderamente privado

En primer lugar, el intercambio de información a través de los medios sociales exige consideración y cuidado. Retrocede veinte años e imagina lo siguiente: en tu colegio o universidad se propaga una noticia sobre un estudiante o un docente. Generalmente, estas informaciones se mantienen como privadas por el tiempo necesario como para que la administración revise la cuestión y determine un plan de acción. Pero hoy en día, alguien publica la noticia en Internet, y de inmediato se ha comentado, examinado y difundido antes que se haya comenzado una investigación seria. Lamentablemente, los hechos reales pueden no salir nunca a la luz, y mientras tanto la reputación de las personas ha sido dañada.

Le puede pasar a cualquiera de nosotros. Con el advenimiento de los teléfonos inteligentes nadie puede asumir que una conversación privada en una casa entre amigos y colegas sea verdaderamente privada. Cuando las noticias se pueden diseminar casi instantáneamente, antes que la administración o el cuerpo docente tengan la oportunidad de investigar o responder a las alegaciones, varias versiones de los hechos –con distorsiones e inexactitudes– pueden provocar serios inconvenientes.

Nuestras vidas no están en el vacío. Siempre hay alguien escuchando, observando y posiblemente grabando. Por lo tanto, uno debe ser cauteloso en las acciones y palabras, porque nunca se sabe quién puede publicar algo y con qué intención.

Beneficios de las redes sociales

Los medios sociales, con su rápida y eficiente comunicación, tiene mucho de bueno para ofrecer al mundo de la educación. He aquí algunos potenciales beneficios.

Recaudación de fondos para proyectos meritorios. En 2010, Kohls –una gran cadena norteamericana– implementó un concurso “Kohls Cares” en Facebook para escuelas privadas. Mount Ellis Academy, una escuela adventista en Montana con solo setenta estudiantes participó en el concurso y, contra todo pronóstico, ganó el medio millón de dólares ofrecidos a cada una de las veinte primeras escuelas. Terminaron en el cuarto lugar con 144.006 votos. La escuela usó el dinero para reparar su sistema de aguas servidas que tenía grandes problemas. Durante algunas semanas, miles de personas alrededor del mundo se unieron en demostrar apoyo a una pequeña academia y celebraron el feliz resultado con los alumnos y docentes.3

Educación por Internet. Las más importantes universidades, como Harvard y el MIT4, están ofreciendo clases gratuitas sin crédito, y estudiantes de todo el mundo están participando en estos cursos abiertos y masivos (MOOC, por sus siglas en inglés). En una reunión de la junta de la Universidad Andrews, en marzo de 2013, el Presidente N. Andreasen se explayó en los MOOCs y presentó reflexiones acerca de cómo estas nuevas tendencias nos obligan a repensar el concepto de que los estudiantes estén matriculados en una sola universidad, en un sólo lugar geográfico. En la reunión de marzo de 2013 de la Asociación de Colegios y Universidades Adventistas, los presidentes y vicerrectores académicos debatieron formas de colaborar para que los estudiantes puedan hacer uso de las ofertas disponibles de otras universidades, con el fin de complementar su educación.

Notificación rápida a los estudiantes. La notificación instantánea y simultánea de lo que está sucediendo en el campus, o alertas que deben expedirse a la familia, se han convertido cada vez más en una necesidad. En muchos de los recientes tiroteos en campus universitarios (en EE. UU.), los mensajes de texto sirvieron para alertar dónde estaba teniendo lugar la crisis y, por tanto salvaron vidas. Para las situaciones menos urgentes, como cancelaciones de última hora de alguna actividad académica o cultural, el envío masivo de mensajes ya sea por correo electrónico o mensajes de texto, es conveniente para llegar a grandes grupos de personas al instante.

Construir conexiones entre personas de intereses similares. Mantenerse en contacto con otras personas que comparten inquietudes e intereses similares no sólo construye una red de amistad, sino también crea un foro profesional. David Albrecht, profesor de la Universidad de La Sierra, considera que LinkedIn tiene el poder de realzar la carrera profesional a través de la creación de redes y el establecimiento de un perfil profesional. Sugiere que las personas que usan las redes sociales tendrán mayores probabilidades de tener empleo a corto plazo.5

Peligros en el uso de los medios sociales

Hace algún tiempo, se transmitió por YouTube un video con un nuevo estilo de danza en que participaban estudiantes de algunas universidades adventistas. Aunque la mayoría de los estudiantes estaban enmascarados y no podían ser identificados, las consecuencias del hecho en sí se extendieron más allá de los muros de las instituciones involucradas. Al enterarse de los videos, los administradores manejaron diversas estrategias para enfrentar el asunto, y respondieron a llamadas telefónicas y correos electrónicos de padres preocupados y personas de la comunidad que sintieron que los videos no eran un reflejo de la conducta cristiana que anhelamos. Pero el daño se había hecho al nombre de las instituciones y la iglesia. Los estudiantes reflexivos lo pensarán dos veces antes de unirse a compañeros de clubes o residencias en la participación de una “cosa locamente divertida para hacer con tus amigos”, y en compartir un video de este tipo de actividades en las redes sociales.

Warren Buffet dijo que “se necesitan veinte años para construir una reputación, pero sólo cinco minutos para arruinarla”. Cada uno debe ser consciente de que su buen nombre está en juego cuando otros les toman fotos en situaciones “algo anormales” –sin su conocimiento o consentimiento– y las publican en sitios de medios sociales. Los estudiantes que son inmaduros o cuyo juicio está afectado bajo la influencia del alcohol o drogas pueden no ser conscientes de cómo una sola mala decisión puede convertirse en registros públicos que los perseguirán a lo largo de sus vidas. Una vez que algo se publica en los medios sociales, es obvio que todos pueden verlo e incluso si se borra, siempre puede ser encontrado.

Los últimos datos reflejan que ni aún los estudiantes en vísperas de concluir sus carreras están usando su buen juicio en relación al uso de esta tecnología. De las respuestas recibidas de parte de 78 de las 130 facultades de medicina encuestadas, K. Chretien encontró que el 60 por ciento de las mismas informó “incidentes en los que estudiantes publicaron contenidos poco profesionales”. La conducta varía desde el uso de vulgaridades (52 por ciento) hasta la exposición abierta de hechos impropios (39 por ciento). De las 45 facultades que informaron algún incidente, 30 realizaron advertencias informales y tres informaron el desglose de los estudiantes. De 73 decanos que respondieron a las preguntas acerca de las políticas formales, sólo el 38 por ciento tenía normas vigentes con respecto a los materiales publicados por los estudiantes, pero el 11 por ciento estaba desarrollando una reglamentación.6

“Profesionales” en el uso de los medios

Es bastante usual que los estudiantes cambien su nombre y configuración de privacidad de Facebook para protegerse en caso de que se averigüen datos ante una solicitud de beca o una residencia laboral; en otras palabras, no desean que puedan encontrarlos. Esto no significa que tengan algo en particular que deben ocultar, pero sí que reconocen la importancia de separar lo personal de lo profesional. A medida que las tecnologías evolucionan, los estudiantes están aprendiendo rápidamente –junto con el resto de la población– cómo proteger su identidad cibernética. A su vez observan a los docentes esperando ver modelos del comportamiento adecuado incluso en los medios sociales.

Social @ Edu un sitio web para “la exploración de estrategias para los medios sociales en la educación superior” informa que existen nuevos sitios como BrandYourself, Reppler y Qnary que “ofrecen sugerencias a individuos o ayudan en la creación de una presencia profesional en línea”.7

Los medios sociales han llegado, se han instalado, y no se irán. Para sacarle provecho profesional es bueno que recordemos lo siguiente:

  • Si bien son una parte integral de nuestras vidas, nuestra generación está aprendiendo a crear límites.
  • Estamos siendo observados constantemente; incluso podemos ser modelos en el uso de los medios sociales.
  • Los congresos profesionales fomentan el uso de las redes sociales (ej. las designaciones hashtag como #ihi24forum).
  • Su uso hace desaparecer jerarquías y da a los estudiantes la opción de ser más escuchados, así como acceso a personas y organizaciones.
  • Conclusión

    La experiencia universitaria puede ser uno de los mejores momentos de tu vida, al ampliar tus conocimientos en muchos aspectos y tener la oportunidad de hacer nuevos amigos y de interactuar con tus profesores y compañeros de clase. Aunque estés en una universidad secular, puedes aprovechar la oportunidad de ejercer una influencia positiva y cristiana sobre tus compañeros, en el modo de usar los medios sociales para propósitos positivos y respetuosos. Puede ser que nunca más veas a algunas de estas personas, mientras que unos pocos elegidos pueden llegar a ser amigos de por vida. Por tanto, es importante elegir a tus amigos con cuidado, de modo que no seas arrastrado a situaciones comprometedoras.

    Pero la vida social real es importante. Trata de encontrar familias o personas de la iglesia que te apoyen y proporcionen oportunidades sociales, especialmente el sábado y durante tu tiempo libre.

    Los medios sociales pueden ser una gran ayuda para tu educación o un desperdicio de tiempo. Te pueden permitir estar en contacto con tu familia a larga distancia o amigos de la infancia o permitirte escapar a un mundo virtual en vez de permanecer anclado a tierra o dicho más claramente: a la vida real. Protege tu reputación en todo momento, tanto en público como en privado –fuera de línea y en línea– y tus años universitarios serán excelentes.

    Rebekah Wang-Cheng (MD, Universidad de Loma Linda) es directora de Calidad clínica, Kettering Medical Center, y profesora de Medicina interna, Wright State University, Ohio. E-mail: Rebekah. Wang-Cheng@khnetwork.org.

    REFERENCIAS

    1. Joel Stein, “The new greatest generation: Why millennials will save us all,” Time (May 20, 2013): 28-34.
    2. Ibid.
    3. Jared Wright, “VICTORY! Mt. Ellis Academy wins with 144,000 votes,” Spectrum magazine blog, (September 4, 2010), Consultado el 19/5/13. http://spectrummagazine.org/node/2635.
    4. Steve Kolovich, “Massive Courses, Massive Data,” Inside Higher Ed blog, (May 3, 2013), Consultado el 4/6/13. http://www.insidehighered.com/news/2012/05/03/harvard-joins-mit-platform-offer-massive-online-courses#sthash.OdMYIQ4u.dpbs.
    5. Marilyn Thomsen, “A Social Revolution,” La Sierra University Magazine, (Fall 2013):18-21.
    6. K. Chretien, et al.., “Online posting of unprofessional content by medical students,” Journal of American Medical Association 302 (2009): 1309-14.
    7. Social @ edu, “A year’s worth of social media in higher education” (May 12, 2013), Consultado el 19/5/13. http://socialatedu.com/2013/05/12/a-years-worth-of-social-media-in-higher-education/.